MEMORIA HISTÓRICA

Las cuatro fosas pendientes del cementerio del Carmen de Valladolid

La ARMHVa sospecha de la ubicación de cuatro enterramientos donde podría haber restos de otras 200 personas, tras las 2.647 ya identificadas

Cementerio El Carmen, en una imagen de archivoICAL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

«Si encontramos las cuatro fosas las delimitaremos, pero no las exhumaremos. Queremos preservarlas y hacer un segundo memorial, porque no hay familiares», explica Julio del Olmo, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMHVa) sobre la situación actual en la que se encuentran tras las últimas inhumaciones de los restos de 196 represaliados del franquismo en el memorial del cementerio de Carmen en abril del año pasado.

Sin la certeza, pero con esperanza. La ARMHVa sospecha de la ubicación de cuatro fosas de represaliados de la Guerra Civil Española donde podrían ubicarse los restos de «casi 200 personas», según explica Julio del Olmo, presidente de la Asociación a este periódico. «Faltan cuatro fosas de localizar, pero todo parece indicar, por las prospecciones, que puede haber casi 200 personas y que podrían encontrarse en otra parte del cementerio, en la parte civil. Esta parte se amplió en la Segunda República, pero sin tener más datos no nos atrevemos a hacer catas». 

Y es que, en el caso de hacerlas, el arqueólogo asegura que las delimitarán para su preservación, pero no las exhumaran. «No tiene sentido exhumarles porque no hay familiares -con quienes cotejar los resultados tras las pruebas de ADN-», explica, que también detalla que es uno de los inconvenientes más habituales a los que se han enfrentado todos estos años. «Hay grupos de personas represaliadas de Laguna o de Tudela cuyos familiares no se han puesto en contacto. Luego vemos que se les hacen homenajes, pero nadie contacta con la asociación», lamenta el arqueólogo.

En el acto homenaje de abril del pasado año en el cuadro 63 del cementerio vallisoletano, únicamente tres personas de las que lograron ser identificadas mediante técnicas de ADN, permanecieron sobre la palestra en tres cajas transparentes, cubiertos después por banderas republicanas, antes de ser devueltos a sus familiares. Las tres familias se llevaron los restos para enterrarlos en sus panteones particulares: las de Emilio Pedrero, Ángel Egaña y Casimiro Maestro, siendo este último el alcalde de Renedo durante el golpe de Estado de Franco.

Los tres fueron hallados durante la excavación de una fosa en dos campañas entre 2016 y 2017. Aunque la Asociación tiene los nombres de los 199 personas que recibieron el homenaje, solo estos tres estaban identificados. Los demás quedaron depositados en una caja con un número junto a los otros 250 que allí reposan.

En la actualidad, del Olmo explica que «tenemos más de 40 muestras de ADN para hacer pruebas» pero que «no tienen opciones». «Siempre intentamos identificar el mayor número posible de personas, hemos podido identificar la mayor parte de grupos de Laguna o de Tudela, pero cuando la identificación es individual se complica porque cuesta encontrar familiares para hacer las comprobaciones genéticas. Si no es un familiar directo hay que comparar con varias personas -que se sometan a la prueba de ADN- y esta se encarece».

La parte económica es otro de los inconvenientes que dificultan este proceso, pero con todo, los miembros de la asociación no se rinden. «Las subvenciones son necesarias, pero si no tenemos ayuda, nosotros seguimos investigando igual. Agradecemos lo que nos han ayudado, pero la voluntad política es muy relativa» y señala a las autoridades políticas de «dar una de cal y otra de arena».

Y es que, pese a que el arqueólogo hace hincapié en las «trabas y dificultades» a las que se enfrentan en su labor, también se enorgullece de destacar el fruto de un trabajo voluntario y conjunto entre quienes integran la asociación: «Es muy complicado porque se ha hecho muy tarde y se ha querido vender que se facilitaban las cosas, pero no es verdad. Si hemos recuperado 700 personas ha sido por la asociación y familiares, ni una organización más. Y uno de los problemas es que para las subvenciones del Gobierno consideran que no somos investigadores. Cuando hemos querido seguir investigando, nos han dicho que ayuda económica ninguna, así que las ayudas como la voluntad política son relativas», lamenta.

Con todo, y pese a las dificultades que relata, del Olmo explica que uno de los logros es «haber podido poner sobre la mesa los nombres de 12.000 represaliados, de los que casi 2.700 fueron asesinados». «Hemos tardado casi tres años en recibir documentación que sabían que existía sobre las cárceles de Valladolid porque nos ponían trabas para poder acceder a ellas. Por ejemplo, la documentación de muertes extrajudiciales antes del 37 no se ha facilitado, nos dicen que puede no existir. No se está facilitando la labor investigadora como parece», denuncia el arqueólogo.

Recientemente, la propia Asociación publicó un listado con el libro de detenidos en la Cárcel Provincial de Cocheras de Valladolid, concretamente entre los años 1937 y 1938. Como había muchas detenciones en esa época, se habilitaron otros espacios carcelarios al margen de la Cárcel Nueva, ubicada en la calle Madre de Dios, donde actualmente se encuentra el Centro Cívico Esgueva.

En esta Cárcel de Cocheras, explica el arqueólogo, «pasaban la mayor parte de los presos que eran detenidos». Unos fueron juzgados, y tras la sentencia trasladados a otros centros penitenciarios para el cumplimiento de la condena. Los condenados a muerte, antes de la ejecución generalmente fueron llevados a la Cárcel Nueva y de allí al lugar de fusilamiento.

«Hubo una gran cantidad de presos que no pasaron por ningún tipo de juicio, los presos Gubernativos, que estaban a disposición del Gobernador Civil, en aquel momento un militar». Estas personas pudieron estar encarcelados meses, incluso años. Y muchos salieron para ser «paseados». «De los paseados que vamos teniendo constancia, en todos los casos en este libro figuran como puestos en libertad, con la fecha y Autoridad que lo firma».

Cargando contenidos...

Cuenta el presidente de la Asociación que «vamos volcando gradualmente en las bases los registros que tenemos. Ya son más de 11.000 los registros de personas que sufrieron represión en Valladolid o su provincia, aunque de algunos tenemos conocimiento claro, pero de otros no, porque este es un libro de registro en el que no están los datos de filiación que contiene la ficha penitenciaria», explica al hilo de las «trabas» a las que se enfrentan a la hora de investigar.