El PP rechaza la opción de Igea de fusionar municipios en Castilla y León
Casado apuesta por la «racionalización del gasto», defiende las diputaciones y sostiene que la fusión de municipios produciría «cierto desarraigo» / «Somos el partido municipalista y de los pueblos», dice en Ávila

DECLARACIÓN DE ZONA CATASTRÓFICA. El líder del PP, Pablo Casado, visitó ayer la zona afectada por la riada del lunes en Las Navas del Marqués.-ICAL
El presidente nacional del PP, Pablo Casado, fue claro ayer en las Navas del Marqués (Ávila), al mostrar su rechazo a la fusión de municipios que plantea Francisco Igea, vicepresidente y portavoz de la Junta, sustentada por los populares en coalición con Ciudadanos.
Uno de los que escuchó con claridad la postura del Partido Popular por boca de su presidente fue el secretario general del PP de Castilla y León y mano derecha de Alfonso Fernández Mañueco, Francisco Vázquez, que acompañó a Casado durante su visita a las zonas afectadas por la riada que el pasado lunes asoló al municipio abulense de Las Navas del Marqués, donde el líder de los populares cuenta con una vivienda alquilada.
El presidente del PP no se anduvo con medias tintas en este asunto en el que la postura de Igea no es compartida por Ciudadanos como formación, a diferencia de lo que ocurre con las diputaciones. Respecto a estas últimas, los naranjas defienden su supresión, mientras los populares ensalzan su labor, tal y como hizo ayer también el propio Pablo Casado, junto al presidente de la institución provincial y del PP abulense, Carlos García, que cuenta como vicepresidente primero y portavoz de la institución provincial con Pedro Cabrero, de Cs.
«Somos el partido municipalista y de los pueblos, porque aquí es donde hemos nacido y donde vivimos y, por tanto, la cuestión no es fusionar municipios», dejó claro al inicio de una intervención en la que precisó que se trata de una cuestión que «ya se puede hacer legalmente y de forma voluntaria, en base a la legislación en vigor».
Para rubricar aún más la postura de su partido en este asunto, además de apostar por la eficiencia, apeló a los sentimientos, al señalar que la fusión de municipios no produciría ahorro, ya que lo que a su juicio sí provocaría sería «cierto desarraigo de ciertas personas que en su municipio lo que ven es un cementerio donde están enterrados sus padres».
En el ámbito de lo sentimental, Pablo Casado también señaló que quienes defienden la pervivencia de los municipios, lo que observan en los suyos es «la escuela pequeña a la que quieren que vuelvan sus hijos, un escudo o un gentilicio en el que se representan desde hace generaciones».
«De nada sirve fusionar municipios pequeños que no tienen presupuesto y cuyos concejales no cobran, como en el 85% de los casos», insistió Casado que, además abrió aún más el abanico de las discrepancias con la postura del vicepresidente de la Junta, pero también con el conjunto de Cs, al señalar que las encargadas de prestar los servicios básicos son «directamente las diputaciones». Estas instituciones son, a su juicio, las que «mejor mancomunan esos servicios de los municipios pequeños».
En esta misma línea y ahondando aún más en la acérrima defensa de las instituciones provinciales, Casado aseguró que son las que «mejor» racionalizan el gasto y «por eso el PP las defiende» al igual que a los municipios. Eso sí, aclaró que siempre que no haya «ni duplicidades, ni ineficiencias en el gasto», con una gestión «eficaz» que desde su punto de vista el PP «ha acreditado durante muchísimos años».
Esta postura del máximo responsable nacional del PP, que en Castilla y León gobierna en coalición con Ciudadanos, contrasta con la postura del vicepresidente primero de la Junta, Francisco Igea, que en reiteradas ocasiones, ha apostado por la fusión de municipios, tal y como el pasado 26 de agosto apuntó durante la visita institucional que realizó a la comarca leonesa de Riaño.
No obstante, al igual que hizo el pasado jueves tras el Consejo de Gobierno, donde indicó que sus planteamientos en este sentido figuran en el acuerdo de gobierno rubricado por PP y Ciudadanos, Francisco Igea apuntó que su postura la dará a conocer mañana lunes durante su comparecencia en las Cortes.
Sin embargo, la postura de Igea parece clara, a tenor de los argumentos esgrimidos por el actual director de Ordenación del Territorio, Antonio Calonge, respaldado por él mismo, quien sostiene que no hay que «empeñarse en el mantenimiento de todos los municipios, que no pueblos, que conforman la Comunidad».
«La conservación de los municipios por la mera conservación es, en mi opinión, una pobre manera de entender el municipalismo», señaló Calonge en su día, al mismo tiempo que sostenía que «la fusión de municipios -voluntaria u obligatoria- es una técnica de ordenación del territorio contemplada en el ordenamiento jurídico» y que en su opinión no se debería «desdeñar».
Teniendo en cuenta este posicionamiento del nuevo director general de Ordenación del Territorio y Planificación, la viceseretaria general del PSOE de Castilla y León, Virginia Barcones, acusó a Francisco Igea de nombrar a un «cierra pueblos» para el cargo. Por su parte, el futuro viceconsejero de Empleo y en aquel momento portavoz adjunto del grupo parlamentario Ciudadanos, David Martín, dijo que Calonge apuesta por modificar las técnicas de fusión de municipios por otras más efectivas.
Ayer, la secretaria de Organización del PSOE de Castilla y León, Ana Sánchez, consideró en Benavente (Zamora) que el planteamiento de fusionar municipios en la Comunidad es para la Junta «la coartada» para dejar de prestar servicios en el medio rural. Además de hacer un llamamiento a la Junta para que llame «a las cosas por su nombre», Sánchez dijo que el medio rural «tiene motivos para estar muy preocupado», especialmente tras las declaraciones que el viernes realizó la consejera de Sanidad, Verónica Casado, sobre la posibilidad de «cerrar consultorios».
Además de pronunciarse sobre el espinoso asunto de la posible fusión de municipios, el presidente nacional del PP, Pablo Casado, aprovechó su visita a Las Navas del Marqués para criticar al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, por no aclarar «si quiere elecciones», aunque a su juicio eso es «lo que parece» desear.
«Los españoles no merecen esta inestabilidad y este uso de los fondos públicos para una campaña electoral que parece que para Sánchez ya ha empezado», argumentó Casado, que insistió en que su formación no facilitará un gobierno de izquierdas y que no está preocupada por una posible convocatoria electoral.
En este contexto, se dirigió al presidente del Gobierno en funciones para pedirle que explique por qué lo que ha servido para formar gobiernos en siete comunidades autónomas entre PSOE y Podemos, no sirve para el Gobierno central.
«Si yo fuera de izquierdas, no entendería por qué lo que ha valido en La Rioja, Aragón o Navarra o en diez capitales de provincia y diez diputaciones, no es válido a nivel nacional», esgrimió el presidente nacional del PP, que este domingo abrirá oficialmente el curso político en el Parador de Turismo Raimundo de Borgoña, en Ávila. Estará acompañado por Alfonso Fernández Mañueco y por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entre otros responsables populares que figuran en la lista de 300 invitados.