«Los animalistas están provocando acoso a los empleados de la perrera»
El Ayuntamiento carga contra ellos por crear «confusión» y «desprestigiar» su imagen

Perrera municipal de Valladolid-ICAL
El cierre de las visitas al Centro de Protección Animal Municipal (CMPA) por una propagación de enfermedades entre los perros acogidos –detectada el 12 de agosto– ha conseguido adelgazar la ‘enfermería’ canina, pero a cambio ha desatado un cruce de acusaciones gruesas entre el Ayuntamiento y colectivos animalistas que aumenta día a día como bola de nieve.
La última llegó ayer por parte del Consistorio para advertir que los animalistas están causando «acoso reiterado» a los empleados de la perrera con sus «insultos» y «descalificaciones» en redes sociales.
Tras los vómitos y cuadros de decaimiento de varios cánidos por causa vírica el pasado 12 de agosto, el día 24 el Consistorio decidió restringir el acceso a los cheniles, apuntando que las visitas de voluntarios podrían haber sido causantes del contagio al acariciar uno a uno a los ejemplares. La Asociación de Voluntariado Animal (Volanvall) no tardó en poner el grito en el cielo y cargó contra el Consistorio por vetar, a su juicio, el acceso para que no se constate el problema real: la «falta de higiene» en los albergues por el corto espacio de tiempo diario y semanal de atención a los cheniles, según informó la voluntaria y coordinadora de la Asociación Animalista Libera! de Castilla y León, Nuria Nieto.
La respuesta municipal llegó ayer no precisamente para limar asperezas, sino para censurar la actuaciones de los voluntarios, «beneficiarios», recuerda, de una línea de subvención del Ayuntamiento para fomento de la adopción por un importe superior a 9.000 euros.
«Hay otras personas que decidieron de forma unilateral denominarse voluntarios, llegando a crear un perfil en Facebook en el que se presentan como voluntarios del Centro Canino Municipal. Algunos ciudadanos confundidos con el contenido de esta página han llegado a pedir responsabilidades al Ayuntamiento tras haber sido duramente insultados a través de este Facebook, donde, por otra parte, se desprestigia continuamente la imagen de un centro público modélico de Protección Animal en España», apuntó el Consistorio.
«También se ha utilizado este Facebook para difamar en redes sociales al personal que trabaja en el CMPA. Los empleados se han sentido acosados reiteradamente en sus puestos de trabajo», agrego.
El Ayuntamiento recordó que hace más de dos años, constatando que estas cuatro personas –visitantes habituales de las perrera– introducían las manos en todos los cheniles y les daban premios alimenticios gratuitamente, decidió colocar un cartel en el que prohibía estas prácticas tan desaconsejadas por los expertos etólogos y adiestradores y que además «van en contra de los protocolos de bioseguridad».
«Las prohibiciones contenidas en el cartel no han sido atendidas en ningún momento, pese a hacerles firmar un compromiso a la entrada, lo que constituye una falta de respeto hacia los trabajadores y hacia el resto de vecinos que lo visitan», concluye el Consistorio antes de recordar que las veterinarias del centro son expertas nacionales en protocolos de gestión y que están recibiendo «apoyo de ciudadanos».
«Hacinados» y «solos»
Nuria Nieto calificó de «surrealista» y de «lavado de cara» el comunicado municipal. Tras recordar que, como asociación, tiene derecho «como otras» a la subvención «cuyas actuaciones se detallarán en una memoria». «No entendemos que se preste a lanzar esta nota sin habernos reunido con el concejal como hemos pedido. Como todo servicio público municipal nos quejamos de un área que gestiona vidas. Los perros están hacinados y solos las tardes, las noches y los fines de semana. Y resulta que la culpa es de las voluntarias», ironizó.