Tudanca lanza su oferta cuando el pacto estaba cerrado
El dirigente socialista pidió sin éxito a Igea que traicionara a Ciudadanos y le hiciera presidente de la Junta/ Le presentó su primera propuesta de gobierno 33 días después de ganar las elecciones autonómicas

Luis Tudanca, ayer en su comparecencia en la sala de prensa de las Cortes.-ICAL
Cincuenta minutos antes de que Partido Popular y Ciudadanos hicieran público ayer el reparto de cargos para investir a AlfonsoFernández Mañueco como presidente de la Junta de Castilla y León, el ya fracasado aspirante socialista al Ejecutivo regional lanzaba una oferta de pacto a Francisco Igea con ningún viso de prosperar porque lo hacía un día después de que los máximos dirigentes de la formación morada y azul cerraran el acuerdo.
Luis Tudanca remitía una carta con propuestas para los primeros cien días de gobierno a Francisco Igea, que hace unas semanas recriminó al líder socialista su «pasividad» en el proceso negociador.
Las propuestas para que Igea hiciera presidente a Tudanca le llegaron al candidato de Ciudadanos cuando ya había firmado el pacto de reparto de carteras con Mañueco.
El líder socialista, con alguna dosis mayor de energía que en sus anteriores comprecencias, llegó a proponer a Igea su voluntad de apartarse para que «un candidato menos sanchista o menos socialista» del PSOE fuera presidente con Ciudadanos. «¿Conoce el PSOE nacional esta propuesta?», le preguntaron. «Es una cuestión personal», respondió él.
Tudanca dijo en vano que si él era un obstáculo para que hubiera un Gobierno socialista daría un paso al lado.
El candidato del PSOE se defendió de quienes desde su propio partido o desde fuera han cuestionado su pasividad en este proceso. Sobre todo cuando pidió paciencia y dijo «si hemos estado Esperando 32 años, podemos esperar un mes».
Uno de ellos fue el alcalde de Valladolid y portavoz de laEjecutiva federal del Partido Socialista. «La sensación es que el PSOE ha ganado las elecciones pero no lo ha hecho valer lo suficiente», dijo el regidor en este periódico. Tudanca eludió responder al dirigente nacional:«No voy a debatir con los compañeros a través de los medios de comunicación», dijo ayer.
Cuando el pacto de reparto de «sillones» ya era una hecho, Tudanca mantenía la esperanza de pactar con Igea y proclamaba aún que no se rendía.
«Nadie entiende lo que está haciendo Ciudadanos ni Igea en Castilla yLeón», dijo en varias ocasiones incluso reconociendo que se había fiado de la palabra de Igea cuando aseguró que nunca haría presidente a Mañueco.
Tuvieron que pasar un mes y dos días desde que el PSOE ganara las elecciones autonómicas para que Tudanca trasladara su primer plan de medidas a Ciudadanos y una convocatoria escrita donde citaba a Igea para empezar a negociar. Justo un día después de que el líder de la formación naranja y el del PP selllara el pacto definitivo. Tudanca aseguró que en otras tres ocasiones al menos le había propuesto negociar, pero no precisó ni fechas ni la forma de trasladarle la cita.
Acompañado en la sala de prensa de las Cortes por la vicesecretaria general, Virginia Barcones, y por la secretaria de Organización, Ana Sánchez, Tudanca repitió la letanía que el PSOE viene trasladando a la hora de cuestionar el pacto entre Ciudadanos y PP:la implicación de los populares en la corrupción, sus acuerdos con Vox en Palencia yElEspinar, la imposición de Rivera a Igea para que pacte con el partido de Mañueco...
«No hay ninguna razón para que Igea entregue el Gobierno al PP, sentenció Tudanca tras criticar la «parálisis que sufre el Gobierno regional».
El que será con casi toda probabilidad líder de la oposición regional en las Cortes se atrevió a pronosticar que Rivera expulsará a Igea y a otros críticos como Luis Garicano. Y pidió al dirigente de Ciudadanos que no se vaya y resista «para defender los intereses de Castilla yleón»
En su última intervención públicas antes de que se conociera el pacto, Tudanca daba una de cal y otra de arena. De un lado, reconocía el esfuerzo de Igea, de otro cuestionaba el hecho de que estaba haciendo lo contrario que prometió. A partir de ahora, se acabaron los paños calientes. El acuerdo PP-Cs deja al partido ganador en la oposición. Su primera y última oferta formal llegó fuera de plazo. Las conversaciones informales ya sirven de poco.