Diario de Valladolid

A-11 contrarreloj para que la DIA no caduque

El informe de Impacto Ambiental quedará sin efecto en diciembre si antes no comienzan las obras entre Tudela y Quintanilla, lo que desenterraría la polémica sobre su trazado / Fomento confía en adjudicarlas en otoño

Fuente: Ministerio de Fomento-E. M.

Fuente: Ministerio de Fomento-E. M.

Publicado por
Esther Neila
Valladolid

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12 de diciembre de 2019. Esa es la fecha de caducidad de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la Autovía del Duero entre Tudela y Quintanilla de Arriba. Si ese día las obras no han comenzado, el informe medioambiental quedará sin efecto, una vuelta al pasado que desenterraría la vieja polémica en torno al discutido trazado de la autovía a su paso por el corazón de la Ribera del Duero vallisoletana.

La ley 21/2013 de evaluación de impacto ambiental estableció que las DIAformuladas con anterioridad (la de la A-11 se publicó en 2012) quedarían prescritas a los seis años. En su disposición transitoria primera, el texto normativo indica que «perderán su vigencia» en ese plazo si previamente no ha comenzado la ejecución de los proyectos. Dado que esa ley entró en vigor el 12 de diciembre de 2013, el tiempo expirará a finales de este año.

Para evitar la obsolescencia de la Declaración Ambiental será necesario que antes de esa fecha entre la maquinaria constructiva en el terreno. Bastaría con hacer un movimiento de tierras o cualquier exploración del terreno, por mínima que sea, para justificar la implementación de esa DIA y evitar así que prescriba.

Aunque para la ejecución de las obras el intervalo se dividió en dos tramos, una intervención física en cualquiera de ellos serviría para lo que en la jerga se conoce como fosilizar la DIA en todo el recorrido al que alude.

El riesgo de que prescriba este informe no es baladí tratándose de los kilómetros de autovía más polémicos de Castilla y León. En los últimos veinte años el trazado ha dividido en dos grupos a vecinos, bodegueros y alcaldes de los municipios. Por un lado, los partidarios de un trazado por el sur, consistente en desdoblar la actual carretera N-122 que discurre junto al río Duero, posicionó a ayuntamientos como los de Tudela y Valbuena de Duero. Por otro, los defensores de un desvío por el norte para esquivar algunos de los viñedos más cotizados de la comarca vitícola, una alternativa respaldada por la Junta de Castilla y León y algunas de las empresas más prestigiosas de la zona que han ejercido de lobby bodeguero.

El enconamiento de ambas posturas ha servido de argumento –o de excusa– a los sucesivos gobiernos centrales, tanto del PP como del PSOE, que han venido consignando en sus presupuestos pírricas inversiones, siempre insuficientes para llevar a cabo las obras.

Aplacó la controversia en 2012 la publicación de una nueva Declaración de Impacto Ambiental (la anterior, de 2006, avalaba la sur duplicación) que esta vez respaldaba el desvío por el norte como opción más respetuosa con el entorno. Después de tres lustros de enfrentamientos, algunos de los detractores de este trazado abandonaron la batalla en aras de agilizar una infraestructura prioritaria para el desarrollo económico y turístico de la comarca.

El paso definitivo para la Autovía del Duero vallisoletana –al menos sobre el papel– llegó el pasado 20 de noviembre de 2018, con la aprobación del proyecto de construcción. Y continúa con la declaración de urgente ocupación para expropiar los terrenos afec tados, un trámite publicado hace dos semanas y actualmente en periodo de exposición pública. El siguiente paso será licitar la ejecución, algo que el ministro José Luis Ábalos ha comprometido para el primer trimestre de este año. A continuación habrá que adjudicar las obras, algo que podría suceder en octubre, según los cálculos del socialista vallisoletano Javier Izquierdo, actual secretario general de Infraestructuras, quien destaca el «impulso» concedido a esta infraestructura con la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno central.

Consciente de la necesidad de agilizar todos los trámites para permitir el comienzo de las obras antes de que termine el año, Izquierdo asegura que los siete millones de euros consignados en los presupuestos para 2019 permitirían comenzar los trabajos. Incluso aun no aprobándose las cuentas, la prórroga de los presupuestos anteriores ampararía el arranque de las obras para fosilizar la DIA.

Superar en diciembre esa amenaza depende pues de la agilidad de los trámites de licitación y adjudicación. Si finalmente se salva esa amenaza, para los presupuestos de 2020 la comarca esperará el esfuerzo inversor necesario para alfombrar por fin de asfalto estos casi 35 kilómetros de autovía, cuyo coste supera los 240 millones de euros. Y eso está por ver.

9,4 MILLONES PARA EXPROPIAR 400 HECTÁREAS

La Demarcación de Carreteras del Estado en Castilla y León publicó en el BOE del pasado 24 de enero el anuncio para ocupación urgente de los terrenos para construir la Autovía del Duero entre Tudela y Quintanilla. En total son 400 hectáreas afectadas por la expropiación. La valoración asciende a 9,4 millones de euros en los dos tramos. Por un lado, 5,2 millones para construir los 20,2 kilómetros del tramo Tudela-Olivares y otros 4,2 millones para el intervalo de 14,5 kilómetros entre Olivares y Quintanilla de Arriba.

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