El acusado de acuchillar a su mujer dice que fue un accidente
La víctima de Villalón no recuerda nada porque había tomado alcohol y pastillas pero cree a su marido:«Lo veo incapaz»

Momento en el que al acusado le enseñan el cuchillo que hirió de gravedad a su mujer.-LA 8
Mañana de sorpresas en la primera sesión del juicio contra Antonio G. T., de 57 años, por tentativa de homicidio cometida contra su mujer María Luisa D.S.P., de la misma edad, en el domicilio conyugal de Villalón en la madrugada del 6 de marzo de 2017 tras una noche con exceso de alcohol por ambas partes.
El acusado aseguró que le clavó «accidentalmente» un cuchillo en el hígado tras un tropezón y la víctima –que mantiene que hoy en día forman un feliz matrimonio– amparó su versión. De hecho, recalcó no había discutido esa noche.
«No recuerdo nada, pero sí digo que mi marido no ha podido ser. Si ha pasado, tiene que ser un accidente», manifestó la esposa portuguesa, que ya en 2003 fue víctima también de un suceso que convulsionó la localidad, ya que fue agredida sexualmente por el entonces alguacil municipal, Manuel G. A., delito por el que éste cumplió ocho años de prisión.
Pero ésta fue la versión de los dos cónyuges y tuvo enfrente la de la fiscal, que incidió en existencia de hematomas en la víctima; la presencia de platos y vasos rotos en el escenario, así como una gruesa tabla de cortar embutido partida en dos.
Una escena que hablaría de una violenta discusión previa, una de tantas que los dos habrían protagonizado en Villalón de forma continuada, según recalcó el guardia civil que redactó el informe vecinal complementario al de las investigaciones del suceso.
La fiscal y el juez también pusieron mucha atención a lo que manifestó uno de los guardias que acudió en el primer momento al domicilio. Este agente dijo que la víctima, todavía malherida en el piso, le dijo: ‘Ha sido mi marido. Ha sido mi marido’. El juez preguntó al guardia si lo recordaba bien y el uniformado asintió. «Era tan importante que le pedí que lo repitiera y lo repitió», manifestó.
Antonio G.T., que se enfrenta a una petición de siete años de cárcel por tentativa de homicidio –la defensa interesa su absolución–, pasó once meses de prisión por estos hechos. Salió en libertad en enero y aún debe de cumplir una orden de alejamiento sobre su mujer, aunque la relación, insistieron los dos cónyuges, es cordial.
Sobre la noche de autos, este jubilado por sus episodios crónicos de depresión, narró que habían bebido desde las 20 horas –la supuesta agresión se produjo a las 2,15 horas– varios chupitos de coñac y algunas cervezas por la calle, más dos botellas de vino en casa, ya que invitaron a una pareja vecina a comer jamón en su domicilio.
Cuando se marcharon los invitados, sucedieron los hechos. «Nos pusimos a recoger la mesa. Ella cogió el plato y yo otras cosas. Me imagino que llevaría yo el cuchillo y ella tropezó con un taquillón. Se dio contra mí y caímos al suelo. Lo siguiente es que vi sangre y llamé tres veces a la Guardia Civil, además de taponarle la herida», dijo.
La víctima relató que en aquella época estaba en tratamiento psiquiátrico y por ello tomó las pastillas recetadas, además de alcohol. «Cuando se fueron los vecinos, me senté en el sofá y no recuerdo más. Sobre si me pudo clavar el cuchillo, lo veo incapaz. En la vida», recalcó.
Una vida de «infierno» por el caso del alguacil
El acusado y su mujer denunciaron en varias ocasiones durante la sesión de ayer –el juicio concluye hoy– que persisten secuelas por la denuncia que interpuso esta trabajadora del Ayuntamiento de Villalón contra el alguacil. Por ello, achacó a familiares y amigos del alguacil la campaña de difamación que están soportando en su contra y que llega a achacar a Antonio G.T. episodios de maltrato continuo contra su pareja. «Esto sucede tras denunciar al alguacil», declaró la mujer. «Nuestra vida ha sido un infierno y un calvario para los dos. Hemos recibido un acoso constante que, a fecha de hoy, sigo soportando. Nos han hecho la vida imposible porque estoy rodeada de la familia del alguacil. Se han manifestado y recogido firmas para echarnos del pueblo y a Antonio le echaban de los trabajos», dijo.