Más de 30 detenidos en 26 registros en una de las mayores redadas contra la droga
Inspeccionaron pisos de Delicias, Barrio España, Parquesol y Camino de Palomares, donde tuvieron que llamar a un lacero para retener a los perros, y en 6 pueblos L Decomisaron marihuana, speed, cocaína y armas

Guardias civiles, poco antes de iniciar uno de los registros a la banda del BMW.-E. M,
El Cuerpo Nacional de Policía (CNP)detuvo ayer a una treintena de implicados en una red de tráfico de drogas, tras un registro de 26 domicilios en toda España, aunque la mayoría de ellos en Valladolid, por ser la base de operaciones de la red. Todo el dispositivo se activó tras una orden dictada por el Juzgado de Instrucción 1 de Valladolid, cuyo titular ha decretado el secreto de sumario, lo que ha supuesto un hermetismo extremo sobre el resultado de las actuaciones.
«El juez José María Crespo ha ordenado no facilitar ningún dato a los medios hasta el día 22, porque la operación está bajo secreto y sigue abierta», indicaron fuentes del caso. En la misma línea, el subdelegado del Gobierno, Luis Gómez, solo precisó que la investigación «viene de lejos», y pidió «paciencia» hasta conocer el resultado de la operación. Gómez no quiso desmentir ni ratificar que los detenidos llegaran a la treintena.
En una de las mayores operaciones de los últimos años contra el narcotráfico en Valladolid, el CNPrealizó una contundente entrada simultánea en una treintena de domicilios y, además de las detenciones citadas, se incautó de 3 kilos de marihuana, una plantación de esta sustancia, y diversas cantidades de speed, cocaína, dinero y armas, según informaron las fuentes.
El clan en cuestión, siempre según las fuentes, llevaba tiempo operando en la provincia y habría ocupado el espacio que dejó un traficante histórico del barrio España.
Si las cifras de registro son altas, la movilización de efectivos también estuvo a la altura. «Ha sido con toda seguridad una de las macrooperaciones más importantes de Valladolid, por lo menos en mi carrera», indicó un veterano agente participante, que pidió anonimato.
UNIDADES DE MADRID
Según explicaron este policía y otros intervinientes de Valladolid, les citaron a las cinco de la mañana, sin saber la misión a ejecutar. «Son operaciones que las conocen cuatro mandos, los que llegaron de Madrid y alguno más de la Comisaría de Valladolid. Llegas, te asignan a un equipo y a trabajar», indicaron. De hecho, en Medina del Campo, por ejemplo, ni siquiera pidieron cobertura a la Policía Municipal.
De esta forma, los agentes de Valladolid se empotraron en un equipo formado por policías de la Unidad Central de Policía Judicial de Madrid, miembros de la Unidad de Prevención y Respuesta (UPR), efectivos de la Unidad de Intervención Policíal (UIP)y de la Unidad de Guías Caninos.
Decenas de policías, en suma, prestos a realizar registros simultáneos en varios puntos de la ciudad de Valladolid y de la provincia. Las redadas comenzaron antes de que saliera el sol. En la capital vallisoletana practicaron registros en Parquesol, barrio España, Delicias y en el Camino de Palomares, entre otras zonas. Precisamente en una finca inspeccionada en Palomares, los agentes del CNP tuvieron que solicitar ayuda a la Policía Municipal, ya que los agresivos perros que cuidaban la instalación impedían el trabajo.
De esta forma, los agentes locales desplazaron a un lacero que se encargó de tener a buen recaudo a los cánidos y los policías, al fin, pudieron realizar el registro.
REGISTROS EN MUNICIPIOS
En la provincia también inspeccionaron viviendas en Tudela de Duero, Villabáñez, Medina del Campo, Laguna de Duero, Cigales y Santovenia. También entraron en un domicilio de Cuéllar (Segovia). En varios de estos municipios entraron en distintas viviendas. «En Tudela registraron a primera hora de la mañana en el casco histórico y luego siguieron mirando por las afueras», indicaron las fuentes. En el caso de Santovenia también inspeccionarion varios domicios y practicaron seis detenciones.
La operación explotó solo tres semanas después de que el CNPdetuviera a primeros de marzo a cuatro personas e incautara 80.000 dosis de droga para distribuir en locales de ocio, otro de los grandes zarpazos del último año.
La ‘Operación Queen’ se desencadenó en dos puntos céntricos de la ciudad del Pisuerga. Uno hacía las veces de laboratorio y en él se preparaba la droga que posteriormente, en un segundo, una vivienda de la zona de la calle Pólvora, se vendía a consumidores particulares así como a otras personas vinculadas «a locales de ocio público nocturno dedicados al trapicheo».
Después de registrar ambas viviendas, el Cuerpo Nacional de Policía incautó casi diez kilos de speed junto a otros 4,5 de hachís y cinco de sustancias de corte «utilizadas para incrementar el número de dosis que eran puestas en el mercado negro». Esta adulteración permitió llegar a unas 80.000 dosis, cuyo valor asciende a más de medio millón de euros.
En noviembre de 2017 arrancó una investigación sobre la vivienda de un matrimonio que resultó ser la tapadera de un punto de venta al menudeo de drogas. Junto a esta pareja, actuaba una tercera mujer que residía en la calle Bailarín Vicente Escudero, domicilio en el que se descubrió un completo laboratorio de adulteración y envasado de droga.