Renovación de los 65 puestos del mercado tras acabar la concesión en el año 2011
Los industriales llevan seis años en precario, aunque a diferencia de lo que ocurrió en el Val no ha habido fugas
Si el aparcamiento lleva cerrado tres años, la concesión de los puestos venció hace 5, en 2011, y ahora deberán renovarse. Salvo dos, todos están abiertos, aunque el presidente de la Asociación de Industriales del Campillo, José Ignacio Pollino, afirma que «hay cosas que no funcionan» y que tratarán de mejorar en el proceso de renovación que se abrirá, siempre y cuando sean los adjudicatarios.
Pese a que, a diferencia del mercado del Val, con la mitad de los puestos vacíos en su última etapa, en el Campillo no se han producido deserciones, Pollino defiende que es necesario analizar las normas de funcionamiento interno para prestar un mejor servicio al cliente. «Creemos que todos los que están entrarán», afirma en alusión a la renovación de los puestos.
El del Campillo es un mercado joven si se compara con el decano de estos establecimientos municipales, el del Val, abierto en 1878 y ‘reestrenado’ el pasado año tras cerrarse para su renovación.
El Campillo se inauguró el 4 de noviembre de 1986 con 45 puestos, 20 menos de los que tiene ahora, y el aparcamiento tenía entonces dos sótanos: uno destinado a la carga y descarga de los vehículos de los industriales y una segunda planta para los residentes de la zona, con capacidad para más de un centenar de plazas. Con posterioridad, pasó a convertirse en lo que es ahora: un parking de rotación con 95 plazas y una reserva de 11 para residentes.