La tabla de salvación del deudor de buena fe
El Turno de Segunda Oportunidad, impulsado en Valladolid, recibe el premio del CGPJ /Laguna, Medina y Segovia quieren replicar el modelo

El decano del Icava Javier Garicano, Óscar Puente;el ex decano, Jesús Verdugo, y el juez Ignacio Martín Verona.-E. M.
Es la tabla de salvación del deudor particular de buena fe. De las familias que han entrado en situación de semirruina y que aspiran a no perderlo todo para pagar a sus acreedores y alcanzar una salida a su quiebra financiera. Se denomina Turno de Segunda Oportunidad, una herramienta práctica, habilitada desde que el pasado año la legislación española admitió la posibilidad de que las familias acudieran al concurso, al igual que las empresas.
Esta iniciativa será reconocida hoy en un acto en Madrid organizado por el CGPJ como premio Calidad de la Justicia, en la categoría ‘Justicia más accesible’.
Lo que hace noticia de este turno que se ha puesto en marcha en septiembre pasado en Valladolid de forma pionera en España, con tan buenos resultados, que Laguna, Medina del Campo y Segovia han mostrado interés para implantar el turno en sus municipios. Al turno de oficio de Segunda Oportunidad de Valladolid se han inscrito más de 60 abogados del Colegio (Icava)y, desde su puesta en marcha, se han presentado 9 solicitudes de personas que cumplen el perfil.
El turno vio la luz gracias al compromiso de tres instituciones locales:el Ayuntamiento, a través de sus CEAs, para la detección de las personas y familias que pudieran estar en una grave situación económica susceptible de merecer una segunda oportunidad; los juzgados, encargados de trasladar al Consistorio los supuestos que se detecten para su tramitación; y, finalmente el Icava, por medio de sus letrados, que deben de contar con una formación específica en la materia para prestar el adecuado asesoramiento.
Por ello, los encargados de recoger hoy el galardón serán el alcalde Oscar Puente, el decano del Colegio , Javier Garicano, y el titular del Juzgado de Primera Instancia número 12, Ignacio Martín Verona.
Éste último explicó que el turno de segunda oportunidad trata de que «funcione con éxito» la ley que permite acogerse al concurso y que persigue equiparar las familias sobre endeudadas con las empresas. «Antes no tenían otra opción que agotar todo su patrimonio y todas sus expectativas de futuro para pagar a los acreedores», recalcó.
El juez sostiene que el turno es un derecho de ayuda que merecen las familias que han llegado a la quiebra económica sin mala fe, del mismo modo que los bancos han sido rescatados con ayudas infinitamente superiores. «¿Cómo no se va a hacer un esfuerzo muy inferior para dar solución a las familias sobreendeudadas?», se preguntó el juez.
Martín Verona sostuvo que el principal activo de las familias es la propiedad inmobiliaria, de tal forma que lo primero que pierden es la vivienda. «Están abocadas a la ejecución hipotecaria y cuando ésta se realiza, siguen manteniendo el resto de deuda», indicó. Es en esta fase es donde interviene el turno. «El concurso tiene unos gastos de 1.500 euros de media entre notario, mediador y letrado, que, en muchos casos, son inasumibles y ahí puede entrar la ayuda pública», indicó.