Plena absorción de nuevos dependientes
Castilla y León atiende al 99,4% de las personas en situación de Dependencia, frente al 71% de la media de España, y recupera los niveles previos al 1 de julio de 2015 / Aumenta la atención un 16%

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
La incorporación de los dependientes moderados, calificados con el Grado I, no ha impedido a Castilla y León cerrar el pasado año rozando la «plena atención». La Comunidad ha logrado absorber en el último año a los nuevos dependientes y recuperar, de nuevo, las cotas de atención que tenía antes de que el 1 de julio de 2015 empezaran a ser atendidos, con pleno derecho, los dependientes de Grado I.
Según el informe de diciembre del Ministerio de Sanidad, tan sólo 525 personas que tenían derecho a recibir algún tipo de prestación esperaban a 31 de diciembre a que la Gerencia regional de Servicios Sociales les concediera aquello que le corresponde.
Eso significa que exclusivamente un 0,6% aguardaba en el ‘limbo’ administrativo. Dicho de otro modo, Castilla y León atendía a finales de 2016 al 99,4% de sus dependientes. Un año antes, la cifra no superaba el 90%.
Según estos datos oficiales, de las 85.826 personas con derecho reconocido, 85.301 eran atendidas a través del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia en Castilla y León a 31 de diciembre de 2016. Son un 16% más que las registradas sólo un año antes. Por contra, el número de personas a la espera de ser atendidos se rebajó un 93,5% en un año. Pasó de las 8.064 registradas en la despedida de 2015 a estas 525 con que la Consejería de Familia dijo adiós a 2016.
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, presumía en el último pleno del año de que Castilla y León es la única Comunidad «que cumple la ley de la Dependencia», y los datos vienen a corroborar su tajante afirmación. Castilla y León continúa liderando la atención.
Frente a un ‘limbo’ prácticamente cero en la Comunidad, la lista de espera en España continúa próxima al 29%. Su ritmo de atención es, por tanto, considerablemente inferior. La Comunidad que se aproxima a Castilla y León, aunque de lejos, es Madrid, donde el 85,6% de sus dependientes están atendidos, o Asturias, con un 84,4%.
En el ‘furgón’ de cola se sitúan, por este orden, Canarias, donde sólo un 54,7% de sus dependientes reciben atención; Cataluña, con un 58%; Aragón, Castilla-La Mancha o Andalucía, todas ellas por debajo del 65%.
Pero estos datos no deberían llevar a la Consejería de Familia a bajar la guardia. A sus despachos han llegado 6.982 solicitudes de potenciales dependientes a las que aún no han dado salida sus técnicos. El departamento que lidera Alicia García tiene, de esta forma, en sus despachos un 15,3% más de solicitudes pendientes de atender.
Cada uno de los dependientes puede recibir más de una prestación. De esta forma, a cada persona se le ha concedido en la Comunidad 1,28 prestaciones, muy ligeramente superior a España (1,23).
Las prestaciones por servicio representan el 78% de las 109.349 en total, frente a un 22% que se corresponde a las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar -85.388 frente a 23.961-. La distancia entre una y otra se agrandó, además, en el último año. Mientras la prestación de servicios creció un 17,3%, las ayudas económicas lo hicieron un 13,9%.
Pero ¿qué servicios son realmente los más demandadas por las personas en situación de Dependencia? Todos los servicios se vieron incrementados, aunque claramente los porcentajes han variado con la entrada de los dependientes moderados.
Según la última estadística, la teleasistencia se ha disparado. Este servicio lo recibía a finales de 2016 un 48% más que un año antes. Se pasó de 5.657 personas a 8.368 al finalizar el año.
También experimentó un incremento porcentual notable la prestación económica para la contratación de un asistente personal, aunque continúa siendo un servicio muy poco demandado. Creció casi un 39%, si bien en números absolutos supone pasar de 231 a 309; es decir 78 más.
A continuación, se sitúa la ayuda vinculada a la compra de un servicio, que creció un 27,5%. La incorporación de los dependientes moderados, los más ‘leves’, llevó también a un importante incremento en la ayuda a domicilio. Hasta un 23% creció la demanda y ya son 22.595 los castellanos y leoneses que reciben este servicio.
El crecimiento se queda en el 17,8% en los casos de personas beneficiaras que requieren una residencia (8.456 en total) o en un 4% aquellas que optan por acudir unas horas a un centro de día o de noche (8.332).