CULTURA
'Joan Miró. Cántico del Sol y otros diálogos literarios' se clausura con más de 15.000 visitas
El artista catalán somete a sus personajes y demás creaciones a un proceso de esquematización

Exposición de Joan Miró 'Cántico al Sol' en la Sala de Exposiciones de Las Francesas-Ical
La muestra 'Joan Miró, Cántico del Sol y otros diálogos literarios' se clausurará este domingo, 18 de octubre, en Valladolid con más de 15.000 visitas en mes y medio. La obra gráfica exhibida es una de las múltiples facetas cultivadas por el artista catalán a la que imprime su sello. Por un un lado, en la exposición se ha dado la posibilidad de realizar varios ejemplares de una obra de forma que puedan acceder a una mayor cantidad de público y por otro, se logran una serie de efectos plásticos en cuanto a formas, materiales y texturas diferentes a los obtenidos mediante la pintura.
La dedicación de Miró al grabado se extiende a lo largo de casi 50 años. Se inicia en París, siendo una de sus primeras obras impresas 'Il était une petite pie' (Erase una pequeña urraca) de 1928, y finaliza con su muerte. Tal importancia llega adquirir esta técnica, que en 1954 recibe en la Bienal de Venecia el Premio de la Sección de Grabado. En su labor como grabador Joan Miró usó diversos procedimientos técnicos. La base de todos ellos consiste en plasmar su idea e imagen en una matriz o plancha y pasarla luego a papel.
El proceso de plasmar en papel lo que el artista ha creado en esas planchas puede adoptar diversas formas. Puede ser un grabado en hueco directamente por el trabajo del artista o un grabado en hueco indirecto a través de ácidos corrosivos. Este es el caso del aguafuerte y las aguatintas, dos procedimientos que empleó el artista.
Otro procedimiento es el grabado en plano, se trabaja sobre una plancha sin incidir en ella, es el caso de las litografías - que realiza a partir de los años 30- y serigrafías de las que también tenemos ejemplos en su obra. En cuanto a los temas que impregnan toda la obra de Miró destacan sus criaturas (no se sabe bien su sexo), el sol, la luna, las estrellas, los pájaros, el ojo y la escalera.
Así, el artista somete a sus personajes y demás creaciones a un proceso de esquematización, con lo que los reduce a su mínima expresión, por medio de la simplificación de formas, líneas y colores. Por lo que se refiere a los colores que impregnan sus creaciones, el catalán reconoce que primero le da importancia a la forma, los colores llegan solos una vez que se ha determinado ésta. El negro, rojo, azul, amarillo y verde se pasean por sus obras con absoluto dominio reflejando la preferencia del artista por el contraste de colores.
La exposición permanecerá abierta en la Sala Municipal de Exposiciones de la Iglesia de las Francesas, hasta el próximo día 18 de octubre.