SOCIEDAD
Héroes anónimos del día a día
El Gobierno condecora a seis policías nacionales y cuatro guardias civiles destinados en Valladolid con la medalla al Mérito de la Protección Civil
El delegado del Gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, entrega las Medallas al Mérito de Protección Civil-Ical
Fuera del personal sanitario, salvar la vida a dos personas en poco más de dos meses no está al alcance de muchos profesionales en su trabajo diario. Pero la casualidad, unida a la correcta preparación, convirtió el pasado año en héroes anónimos a dos agentes de la Policía Nacional destinados en Valladolid que gracias a sus conocimientos de primeros auxilios fueron capaces de mantener con vida a dos personas que sufrieron un accidente y un ataque de miocardio hasta que llegaron los equipos médicos.
Regina Marina Guati García y Guillermo Noriega Aguado no dudaron un minuto cuando se toparon con estas situaciones de emergencia, al igual que tampoco lo hicieron los agentes de la Guardia Civil Begoña Prieto Andrés, David Gómez Conde y Francisco Barja Martínez cuando se enfrentaron al incendio de un bloque de viviendas en Laguna de Duero y, sin pensar que estaban poniendo en riesgo su propia integridad y desafiando al humo que se acumulaba en el inmueble, fueron capaces de desalojar el edificio y poner a salvo a todos su moradores.
Estos cinco miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado junto al guardia civil Juan Carlos Monfort Calderón, destinado en la Unidad Cinológica Central de Madrid y que participó en el dispositivo de búsqueda del un joven que en abril de 2013 se precipitó al Pisuerga con un perro adiestrado en la localización de cadáveres sumergidos, y los miembros del CNP Miguel Samaniego Fernández, Alberto Moro Calvo, Francisco Javier Méndez Cisneros y Francisco Chiches Rojo fueron condecorados hoy con la medalla al Mérito de la Protección Civil.
Regina Guati y Guillermo Noriega reconocen que fue casualidad su cercanía al centro hípico Fuente el Sol y recuerdan que cuando se encontraron con la persona que había sufrido un accidente estaba inconsciente y sin pulso. “Sólo hicimos lo que nos habían enseñado hasta que llegó la ambulancia”, asegura Regina, que también reconoce que además de los cursos de primeros auxilios, en alguna ocasión ha colaborado con los sanitarios en maniobras de reanimación”.
La otra persona a la salvaron la vida fue un conductor que sufrió un ataque al corazón en Puente Colgante. “La casualidad quiso que también estábamos de patrulla por allí cerca y, junto con una pareja de municipales, fuimos los primeros en llegar”, relató Noriega.
Por su parte, el guardia civil Francisco Barja confesó que él, al igual que sus compañeros, no dudo ni un segundo cuál era su deber cuando escuchó los gritos de auxilio de las personas que se encontraban en el ático del edificio.
Acto
El acto de entrega estuvo presidido por el delegado del Gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que aseguró que estas medallas suponen un reconocimiento para los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que “han ido más allá de sus obligaciones y de su deber” Además, resaltó que la sociedad necesita a este tipo de personas “que con su trabajo se convierten en referentes de la solidaridad y los valores humanos”.
En una línea similar se pronunció el director general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Juan Antonio Díaz Cruz, que subrayó el altruismo de unos agentes que cada día contribuyen “a que España sea un país más seguro y más solidario”.
Además de familiares de los galardonados, también asistieron al acto el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jorge Llorente; el jefe superior de Policía de Castilla y León, Manuel Javier Peña Echeverría, y el general jefe de la Suige, Manuel Gorjón, entre otras autoridades militares y policiales.