Sanidad
El 3D entra al quirófano
Sanidad presenta los resultados de una operación de cadera que fue preparada con una réplica exacta mediante bioimpresión / El RíoHortega avanza en una técnica con pocos precedentes

Los responsables médicos del Río Hortega, Rafael Sánchez, José Miguel García Vela y Manuel García Alonso con el consejero de Sanidad, Antonio Sáez-Ical
La siniestra Lección Anatomía de Rembrandt , en la que los estudiantes memorizaban los tejidos y huesos de un cadáver para luego tratar a sus pacientes, parece haber pasado a la historia por completo. Si operaran en el Hospital Río Hortega de Valladolid, dispondrían no solo de las clásicas radiografías, sino también de una réplica exacta fabricada en resina del hueso fracturado a operar.
Ese es el camino presentado este lunes e iniciado el pasado 22 de octubre en uno de los quirófanos de traumatología del hospital vallisoletano. La pionera fue una paciente que padecía una displasia de cadera, desarrollo anormal de la unión con el fémur.
Por primera vez, antes de intervenir el encaje de la prótesis fue probado en la reproducción exacta de la cadera de la paciente, conseguida tras volcar los datos de su TAC en una impresora 3D. Los galenos tuvieron entre las manos una pieza con la volumetría real de la que iban a tratar.El que esta sea de resina responde a que su resistencia es similar a la de los huesos.
La novedad, con contados precedentes en la sanidad española, fue presentada ayer por el consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, y el director del servicio de traumatología del Hospital Río Hortega, Manuel García Alonso. Este precisó que respecto al uso para fines médicos de la impresora en 3D –cada vez más utilizada en procesos industriales– cabía dudas sobre la precisión de la réplica resultante, como para poder incorporar la bioimpresión como una herramienta efectiva de trabajo.
Exactitud
Para Alonso, la operación realizada hace poco más de un mes ha despejado esa incógnita. La fiabilidad y la exactitud de la pieza en 3D resultaron «excelentes».
Pudo hacerse, a juicio del traumatólogo, un «planeamiento exquisito» de la intervención al contar con una pieza de «gran realismo» para definir la forma y el material de la prótesis necesaria, sino también la vía de acceso para su colocación, en lugar del corte o el material de fijación.
«Se abre una vía de medicina personalizada», afirmó Sáez.
Las ventajas son trascendentales.La previa disposición de una réplica del hueso a reparar permite acortar los tiempos de la operación «con los consiguientes beneficios para el paciente como son un menor tiempo de anestesia y una menor probabilidad de infección y sangrado».
También facilita la labor de recuperación. En el caso de la paciente ‘cobaya’ del Río Hortega, se puso comenzar a andar transcurridas 48 horas desde la intervención.
Pero el consejero también advirtió que, aunque se trata de un paso importante, no deja de ser el primero y de ninguna manera su resultado puede considerarse concluyente.
Es necesario, a juicio de Sáez, disponer de más casos y así determinar las patologías en las que el uso de la bioimpresión en 3D es más conveniente en función de costes y beneficios.
Por ahora se estudia su aplicación en fracturas abiertas de pelvis, patología tumoral y escoliosis, ya que en todas ellas se podrían moldear las placas de antemano.