Las listas de espera reflejan una sanidad fuerte, con desequilibrios
Fachada del hospital Clínico Universitario de Valladolid, en una imagen de archivo
Los datos de las listas de espera quirúrgica en Castilla y León en el tercer trimestre, no siendo buenos, no han sido tan traumáticos como hacía suponer los efectos de las huelga de médicos, con la suspensión de cientos de intervenciones, y el verano, que siempre reduce la actividad por las vacaciones estivales. Es decir, evidencian la fortaleza de nuestro sistema. Los tiempos de espera medios crecen en 18 días de media en Castilla y León. De los 101 que registró el primer segundo trimestre, absorbiendo también las consecuencias de la huelga médica, a los 119 publicados ayer en relación al tercer trimestre. Pero de las medias y de las estadísticas no vive ni se cura la gente. No tiene mucha explicación que mientras que el Clínico de Valladolid, en una tendencia ascendente, registre una bajada de 7 días y sitúe la espera media en 37 días, el de Salamanca evidencie una dudosa gestión que le ha hecho incrementar la espera 37 días y situarla en 131, casi cuatro veces más que el Clínico. Salamanca es el hospital más moderno y vanguardista de la comunidad. Un cañón sanitario y médico. Es evidente que la gestión influye y notablemente en los centros hospitalarios.
Los datos hay que analizarlos en global. Pero también tamizarlos y descifrarlos por hospitales y áreas de salud. La consejería de Sanidad tiene que dar un paso más y meter mano en la gestión. Y es tan fácil como exportar modelos de hospitales con éxito contrastado, aunque también con médicos de sobra, como el Clínico y el Río Hortega, y trasladarlos a los centros donde los modelos de gestión y operación, incluyendo la tecnología y el instrumental básico, están completamente caducos, obsoletos y son un fiasco. Porque Salamanca y Burgos son centros donde no hay falta de médicos, tal y como reflejan las tasas publicadas por el Colegio de Médicos. Pese a todo, si comparamos con otras comunidades, en este aspecto de listas de espera la sanidad de Castilla y León goza de buena salud y mantiene el rumbo certero y adecuado que le ha imprimido Alejandro Vázquez tras su llegada al cargo en diciembre de 2021, heredando un modelo centrado en el dogmatismo y la bronca de sus antecesores. Pero también es verdad que ahora toca meter bisturí con urgencia para corregir desequilibrios.
Y por descontado lo que corresponde ahora es un plan de choque inmediato para bajar esos tiempos de espera que han incrementado las huelgas médicas. Con recursos propios o con recursos de conciertos. Al final todo es sanidad pública, porque el dinero sale de nuestros impuestos. Y la gente, los pacientes, lo que quieren es agilidad y eficacia. Los conciertos también son gestión y eficacia porque redundan en la sanidad de todos.