Listas del PP en Castilla y León
Alberto Núñez Feijóo y María Pardo
El PP de Feijóo no las tiene todas consigo. La sorprendente confección de las listas en Castilla y León es una evidencia irrefutable. Tellado ha tenido que recurrir a Mañueco para fortalecer las candidaturas y reclutar a las listas para las listas. Y no ha reparado en esfuerzos si para ello se ha tenido que llevar a la consejera de Educación, María Pardo, un valor cada día más en alza, para encabezar Valladolid, donde Sánchez ha colocado a dos ministros, Puente y Redondo. Pero nada mejor para confrontar con ambos que renovar al alcalde Carnero al frente de la tropa del Senado. Valladolid es un símbolo para el PP. Como lo es Puente, enemigo no sólo a batir, sino a humillar. Puente es el del discurso de investidura contra Feijóo, «de ganador a ganador». El látigo de los populares, con su peculiar agresividad impúdica en X, además del catalizador del socialismo, con ZP, la joya de la corona, de baja por imputación. Valladolid bien vale una consejera ha pensado Feijóo. Y Tellado no se ha quedado ahí. Ha recurrido al poder y la fuerza municipal para encaramar en las listas a ediles de primera línea de Salamanca y Burgos, donde está en juego un diputado. Como en León, recurriendo a una pieza clave de Morala. Con Ponferrada entregada al PSOE. En las autonómicas le sacó 14 puntos al PP. Lo de Valladolid es distinto. Sólo quieren pasar a Puente, símbolo inequívoco del Sanchismo más férreo, por la quilla de la urnas. Factura electoral a tanta crueldad parlamentaria. Lo de Redondo y sus incursiones en X contra el gobierno de Carnero empieza a sonar a candidatura municipal con paracaídas parlamentario. De ahí su presencia en las listas al Congreso, garantizándose escaño. En vez de encabezar el Senado, que era lo lógico. Donde esté un diputado que se quite un senador. Y así tampoco confronta directamente con Carnero, al que desprecian en público, pero temen en privado. No en vano es el senador más votado de la historia de Valladolid. Votos son amores.