La España vaciada y Elon Musk
Por lo visto dijo Elon Musk que la España vaciada debería de convertirse en una enorme central eléctrica capaz de generar energía para toda la Europa comunitaria. Lo ha sugerido en el Foro Económico de Davos. Seguramente lo ha dicho porque imaginaba que esta España interior, en la que quedamos menos de los que deberíamos quedar, podría servir para que los demás países europeos sean mucho más prósperos y mucho más ricos de lo que ya lo son en la actualidad. Y la propuesta, en principio, parece loable, porque ahonda en un aspecto dimensional y esperanzador que convertiría estas tierras nuestras en un renovado mosaico económico, capaz de despertar un nuevo ciclo de futuro. Y a nosotros –los también pobladores de la Comunidad de Castilla y León– no nos quedaría más remedio que atiborrarnos de millones de placas solares y de monstruosos molinos que modificarían definitivamente los paisajes, e incluso los paisanajes de esta tierra antigua que sigue siendo núcleo de culturas milenarias que parten del asentamiento de Atapuerca. Sin olvidar que también somos sede de cuatro universidades públicas, algunas antiquísimas, como las de Valladolid y Salamanca. Solar de doce espléndidas catedrales. Cuna de uno de los tres idiomas más hablados del mundo: el español. Huella esencial de caminos históricos como el Camino de Santiago o el que discurre por el Canal de Castilla. Asiento de cientos de templos mozárabes, románicos, cistercienses, góticos y platerescos. De acueductos, castillos, palacios, puentes, palomares y casas blasonadas. De pueblos, villas y ciudades históricas, algunas amuralladas y todas colmadas de raíces que se fruncen en el abismo insondable de la historia de la humanidad... pero Elon Musk ha dicho lo que ha dicho sin haber visitado nunca nuestra tierra. Y precisamente, porque lo ha dicho, hemos de reflexionar para calibrar las ventajas o desventajas de semejante propuesta. Y aunque hoy día la potencia del dinero prevalece por encima de todo lo demás, hemos de disertar y contrastar para que nuestros políticos (que nunca han sido capaces de que se pare la sangría poblacional) se inspiren en esas palabras de un empresario provocador, evocador y multimillonario que pretende que sus ideas dogmaticen, para otorgar futuro a un territorio que se sigue apagando. No tenemos más remedio que hacer algo para no convertirnos en una tierra estéril y vacía.
El dueño de Tesla se ha despachado con mucha contundencia al referirse a estos territorios del interior que nunca ha conocido. Deberíamos de invitarlo para que conozca esta tierra y sus posibilidades. Para que proponga lo que no han sido capaces de proponer los políticos que hasta la fecha nos vienen gobernando.