Duelo de barro en las Cortes CyL

EL QUE FUERA presidente de las Cortes de Castilla y León, por obra y gracia de Albert Rivera, vuelve a casa. Tras dejar una huella imborrable en política, Luis Fuentes regresa a la que casi fue su hogar, tentado de hacer uso del pisito que guarda el parlamento con más celo que el trajín de los BMWs. Lo hará para comparecer en comisión y contar qué ha hecho desde que lo fichara el PP, que no paga traidores, los pagamos nosotros con nuestros impuestos, al frente del área esa del Corredor Atlántico que perpetraron en el departamento de movilidad y trajines para asalariar al gachó. Es decir, la comparecencia no se alargará más allá de dos minutos. Podría incluir su devenir político y cuajar la comparecencia en cinco minutos, y nos sobran dos. Pero esto será el lunes porque hoy anda ocupado haciendo nada. Correrá la sangre. Igea acudirá presto para ensañarse con el que fuera su compañero de viaje en los tiempos inútiles de Cs. Todo el rencor, el odio y la envidia desparramadas en una sala de comisiones. Sangre y sesos, metafóricos, por el suelo y las paredes. Podría Pollán, que no cesa en su empeño de llevarse el gato al agua de la candidatura que dejó vacante García Gallardo, autorizar una performance. Montar un cuadrilátero de barro y calzarles a ambos, Fuentes e Igea, un tanguilla de leopardo y que se zurren de lo lindo. Todo en prime time. Hozando. Y que lo retransmita Pablo Fernández, el verbo más vigoroso de la cámara, que lo mismo se alía con Igea que con VOX y luego se hace un vídeo en redes llamando «vago» y «sanguijuela» a Abascal, mientras uno de VOX le susurra en el escaño. El barrizal de las Cortes de Castilla y Pollán. Seguimos a la espera de saber el uso y disfrute de los BMWs oficiales por parte de sus señorías de la Mesa de Cortes, a cuenta del contribuyente. En este asunto hay un consenso de silencio y fango. El mismo que para no contestar. El bipartidismo de VOX y PSOE hace mella en la transparencia. ¡Que venga Koldo!