Elecciones a la vista en CyL

SE BARRUNTAN elecciones autonómicas en Castilla y León. Serán en marzo de 2026, como venimos anunciando desde hace más de un año. Seguramente el 15 de marzo, para más señas. Los hay que son como esas portadas de periódicos deportivos que desde marzo hasta junio anuncian unos 50 fichajes del Madrid. Malo será que alguno no acierte para luego reproducir la portada pretérita del acierto y alardear de que ya lo anunciaron ellos. Fenómenos del periodismo que aciertan cuando fallan. Pues así los analistas y otros augures, que cada poco dan una fecha electoral. A buen seguro que en marzo la clavan. Y dirán, lo avanzamos en la avanzadilla. Mañueco sólo adelantará en el caso de que lo haga Sánchez para evitar un carrusel electoral. Lo dijo el mismo Mañueco, que salió escaldado del adelanto de 2022 por la insistencia de los Pinzones de Pablo Casado que en aquellos tiempos gobernaban el PP como cuatreros de una partida de pistoleros. Mañueco es el único animal político que no tropieza dos veces con la misma piedra. Y mientras, sus verdaderos contrincantes, los de VOX, los que le pueden arrebañar votos y escaños, a verlas venir. Esperan a la última pregunta para designar al candidato entre David Hierro y Carlos Pollán, porque lo que es decidido ya lo tienen en Bambú. Es la mejor forma de que el cabeza de cartel no acabe lastimándose con una sobreexposición y le reste más de los cinco o seis procuradores contemplados en el balance de daños. Hierro no quiere ni a tiros. Pollán, tampoco quiere, y está en campaña en León, sin ser consciente de que si resulta agraciado, será por Valladolid. Las urnas en León las carga el diablo de la UPL. Habrá empujones en VOX para la lista de Pucela. Los de las provincias pequeñas no saben dónde meterse por si no asoman. Mañueco anunciará la fecha exacta de la convocatoria allá por el otoño, cuando ya no haya opciones de una sorpresa de Sánchez. Fin de legislatura, y cierra España.