Un crecimiento económico que debe consolidarse
EL INFORME que elabora periódicamente el servicio de estudios de EspañaDuero anima a ser optimisma sobre la evolución de la economía regional, si bien es preciso que la tendencia positiva se consolide a lo largo del año.
De acuerdo con este informe, Castilla y León cerró el primer trimestre con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) regional del 2,9% en tasa interanual, y en el conjunto del año será del
2,6%, una décima más que la previsión realizada por EspañaDuero en el mes de marzo. La evolución es positiva en todos los sectores, pero es la agricultura la que más tira de la economía, con un incremento
del 4,8% frente a las tasas negativas del año anterior.
La construcción mejora un 3%, tres décimas menos que el año anterior, mientras que el sector servicios pierde fuelle, y sube un 2,9%, frente al 3,5% de 2017. En cuanto al crecimiento de la industria
se duplicará hasta el 1%.
La mejora del PIB regional irá acompañado de un aumento del número de ocupados en la Comunidad, que los autores del informe de España Duero sitúan en un 1,4%, con lo que se duplicaría en relación con el año anterior. La subida se producirá también en todos los sectores, desde el más suave del de
servicios, con el 0,5%, hasta el de la construcción, con un 3,7%, aunque solo concentra alrededor del 7% del empleo en Castilla y León.
España Duero también destaca el buen comportamiento del sector exterior y de la demanda interna, en la que podría influir de forma positiva el acuerdo para subir los salarios alcanzado en el ámbito nacional por la patronal representada por CEOE y Cepyme y los sindicatos CCOO y UGT.
El comportamiento de la economía regional ha sido desigual en las diferentes provincias. Valladolid, Soria y Salamanca, aumentan por encima del 3% en el primer trimestre del año. En el lado opuesto, Ávila, Burgos, León, Segovia, Zamora y Palencia no llegan a la media regional y, en esta última provincia, el
incremento del PIB es el más bajo de Castilla y León, con un limitado 1,9%, similar al del pasado ejercicio.
Junto con estas buenas perspectivas económicas, también ayer se conocía que el nuevo objetivo de déficit supondrá para Castilla y León entre 100 y 120 millones de euros adicionales en el próximo ejercicio. En este caso, se trata de una buena noticia a medias, ya que como apuntó con acierto la consejera de
Economía y Hacienda de la Junta, Pilar del Olmo, supone un mayor endeudamento para la Comunidad, cuando lo realmente necesario es que se defina de una vez el nuevo modelo de financiación autonómica