Diario de Valladolid

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SIla sabiduría popular nos tiene advertidos de que los rabadanes celebran sus juntas con merendola de corderos, ya me dirán el alborozo de esta semana en que las hemos tenido a pares. El lunes se reunieron en la capital gastronómica los presidentes de cuatro comunidades que presumen de cumplir sus deberes: Aragón, Galicia, Asturias y Castilla y León. Venían con su pedido de financiación adecuada al impasible Rajoy, después de que Montoro sembrara la alarma con el anuncio de quitas a la deuda de los gastadores, y recibieron el aplauso del áspero Hernando, quien vio en el encuentro de diversos un portillo para la soñada coalición presupuestaria.

Pero también el mismo lunes comenzó la deposición judicial, con nueve años de retraso, de los consejeros de Caja España que agasajaron al empresario Santos Llamas, siendo presidente en la entidad, con la renovación temeraria de créditos millonarios a un interés pejiguero. Si el lunes sólo cantó su ex vice y ex alcalde tranviario Francisco Fernández, para afirmar que daba el sí a lo propuesto sin mirarlo, un día más tarde sus compañeros socialistas presumieron de esmero en el estudio de los asuntos antes de otorgar su conformidad. Los otros siete convocados el lunes rehusaron declarar, confiados en el sobreseimiento o en su traslado al Supremo, donde debe comparecer Maíllo, dado que según su letrado el proceso no es escindible.

Aunque estos funerales del ahorro ya se han comido más tiempo del debido, no vale apuntarse al seguidismo de los técnicos, como hace el alcalde del tranvía, porque a esos técnicos los promovía y removía el destinatario de los créditos millonarios. ¿O es que hubo créditos al uno por ciento para todos y tarjetas opacas y pisos o chalés del parque inmobiliario de la difunta Caja? De una justicia perezosa, que aborda un asunto de este alcance con tres trienios de retraso, cabe esperar al menos la indagación rigurosa que facilite el entendimiento y comprensión de una pérdida tan relevante para nuestra sociedad como ha sido la de las centenarias entidades de ahorro.

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