Diario de Valladolid

EDITORIAL

Sacyl corrige sus errores pero sigue habiendo desigualdades

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LA LISTA DE ESPERA quirúrgica, aquella que certifica cuánto tiempo se tarda en operar a un paciente en la Sanidad de Castilla y León, mejora y de qué manera en el último trimestre. Y lo hace tanto en el número de castellanos y leoneses que figuran en ella, que se reduce ostensiblemente, como en los días de demora, donde también se produce un drástrico rebaje.

Mejoría que llega porque Sanidad ha corregido sus errores, esos que habían provocado que la lista de espera se desbocara hasta colocarse a la cabeza del país. Correcciones señaladas por el propio consejero de Sanidad, como el cambio en la traumatología del Bierzo, pero sobre todo en el aumento de los conciertos privados. Además de la incorporación de más quirófanos,como sucede en el caso del Clínico de Valladolid.

Nadie pone en duda el importante esfuerzo realizado en el último trimestre para frenar, primero, y reducir, después, la desbocada esperar quirúrgica en la Sanidad castellano y leones. Al conctrario, justo es reconocerlo y valorarlo. Pero, dicho esto, resulta igual de obligado incidir en las fuertes desigualdades que continúan existiendo entre los hospitales de la Comunidad.

Desigualdades que hace que, sin ir más lejos, la espera media de un paciente del Bierzo sea tres veces mayor que uno de Palencia, por ejemplo, o que en el caso de un salmantino esta demora para ser operado se multiplique por cuatro si se compara con la que existe en el Hospital palentino.

Esas fuertes disparidades entre provincias es lo que no se ha corregido. Y sobre eso es en lo que debe trabajar e incidir el consejero Sáez Aguado y todo su equipo. Una Comunidad como Castilla y León, que exige a nivel nacional una financiación justa para evitar que haya ciudadanos de primera y de segunda, no puede permitir que en su propio territorio este tipo de diferencias en las listas de espera para ser operado conviertan a unos ciudadanos en castellanos y leoneses de primera y a otros, de segunda.

Resulta de todo punto inadmisble que un persona deba esperar más del triple o el cuádruple para ser intervenido que otro que vive a apenas a 200 kilómetros de distancia. Este tipo de desigualdades es uno de los agentes que inciden en agrandar el grave problema que tiene que esta tierra de despoblación permanente y de desequilibrios entre provincias.

El trabjado realizado desde Sanidad para frenar el imparable ascendo de las listas de espera y rebajarla es ímprobo, pero no viene más que a corregir sus propios errores y no palía las fuertes desigualdades entre ciudadanos. Y si algo debe pesar por encima de todo es que cualquier castellano y leonés tiene derecho a la mejor Sanidad, haya nacido donde haya nacido y viva donde viva.

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