Cada cual atienda su juego
EPISODIO tras episodio, la política de turnos ya tiene acreditada su incapacidad para esclarecer los turbios asuntos ocurridos en el recorrido de su responsabilidad. Y como gesto solidario, también en las etapas de gobierno del vecino. Porque en todos hay implicados tipos con mando en plaza. Quizá por eso, y a la vista de lo que se les viene encima, reculan, enredan, miran para otro lado y descalifican el afán investigador de quienes responden a la demanda del clamor social.
Lo acaba de verbalizar el portavoz popular Rafael Hernando, cuando bromea con el fervorín investigador sobrevenido de sus rivales en el Congreso, a propósito del derrumbe de las Cajas de Ahorros. Sin ningún pudor ni bochorno. Y sin calibrar el baldón que supone para la sede de la soberanía popular que casi una década después de la catástrofe y rescate de las entidades de ahorro, cuyas salpicaduras alcanzan a todos los rincones del país, en el Congreso de los Diputados sólo se haya escuchado y de pasada al ministro De Guindos pronunciarse sobre la peripecia de Bankia, donde tenía implicado a su antiguo jefe Rodrigo Rato.
Han tenido que actuar los jueces, imputando a los vigilantes del Banco de España y de la Comisión del Mercado de Valores, para que los diputados encajen el pedido. Y solo a medias, de momento. Porque si los socialistas tienen imputado en la gestión de Catalunya Caixa a quien fue su vicepresidente Narcís Serra, los populares tienen al repudiado Rodrigo Rato, que también fue su vicepresidente, en Bankia y a su recién elegido número tres, Fernando Martínez Maíllo, en España-Duero. Por eso aceptan con gesto de repulsa una comisión de investigación, siempre que no se vaya a ocupar de lo suyo. Pero llegan tarde, como tantas veces, y a rebufo de iniciativas judiciales que ya tienen marcado el territorio con imputaciones. Habría que recordar a estos madrugadores aquella canción infantil de Antón Pirulero, que nos advertía: Cada cual atienda a su juego, y el que no lo atienda, pagará una prenda de mucho dinero. Para que vayan aprendiendo.