Es obligado conocer los efectos del Brexit para atajarlos
LA SALIDA DEL Reino Unido de la Unión Europea es una realidad ya, aunque se haga efectiva dentro de dos años. Y lo es, tal y como constatan los empresarios del sector agroalimentario por la paridad entre la libra esterlina y el euro, que provoca el encarecimiento de las exportaciones, lo que le haces perder competititividad a las empresas del sector de la agroalimentación, tal y como plasmaron en el Club de Prensa sobre los efectos del Brexit en la agroalimentación, organizado por EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN y VITARTIS.
Eso es una realidad que ya está ahí, como lo es también que la salida del Reino Unido de la Unión Europea va a afectar a todo el ámbito económico. Por eso no se puede mirar para otro lado, ni esconder la cabeza como el avestruz. El Brexit está ahí, es una realidad y como tal hay que afrontarlo.
Y eso es justo lo que se está haciendo desde la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Economía y Hacienda, coger el toro por los cuernos. No esperar a que se produzca, sino trabajar desde ya, codo con codo, con las empresas para saber cuáles son los retos y los perjuicios para poder afrontarlos desde ahora.
Ese es el camino y desde la Consejería se ha sabido entender que es hora de sentar las bases del trabajo futuro, que pasa inexorablemente por apoyar en todo, como bien señala Pilar del Olmo, a las empresas para saber, primero, a qué se enfrentan y, después y más importante, cómo afrontar y solventar los posibles problemas que sobrevengan.
Bienvenida sea, por tanto, anuncios como la creación de la figura de un asesor o tutor en las delegaciones para que oriente y ayude a las empresas en todo el «maremagnum» burocrático que se les viene encima. Una persona que va estar dedicada de un modo exclusivo para que estos empresarios puedan seguir vendiendo de un modo segurosus productos en el Reino Unido.
El siguiente paso, como por otra parte también se está haciendo, desde la Administración autonómica se tienen que implementar políticas de apoyo para atajar desde dentro los retos que se ciernen para las empresas exportadoras de la Comunidad, entre las que se encuentran las agroalimentarias.
Todos estos trabajos tienen un nombre, el de la prevención. El de conocer de antemano a qué se van a enfrentar las empresas para actuar desde ya, adecuándose a ese nuevo modo de intercambio que se va a abrir tras la marcha del Reino Unido de la Unión Europea.
El Brexit ya está ahí y no tiene marcha atrás. Por eso, lo que resulta obligado es conocer sus efectos y estar desde ya preparados para poder atajarlos.