La linde reformista
ESTOS POLÍTICOS ya tienen un nuevo juguetito con el que entretenerse y pasar el rato. Oye, la crisis sigue ahí al acecho, con numerosas familias que se las ven y se las desean para llegar a fin de mes; las que llegan. Con miles de parados que salen de la lista del desempleo por unos meses, cuando no días o semanas;y eso los que salen. O cuando los que viven de la estadística señalan que aún sigue habiendo desahucios. Sí, familias que se ven expulsadas de sus casas por no poder pagarlas.
Todo esto continúa sucediendo. Ya pueden hablar de lo bien que va la economía, para algunos, casi siempre los mismos, o de lo mucho que ha crecido el PIB, ese dato macroeconómico que las más de las veces ni quienes lo explican saben a ciencia cierta lo que es, la realidad sigue estando ahí. Pero los políticos de aquí, aquellos que viven acomodados en las Cortes de Castilla y León se han empecinado en que lo que importa, lo que le interesa a la gente, a esos ciudadanos a los que el PIB le trae al pairo, es que les reformen el Estatuto de Autonomía. Sobre todo cuando el actual no se ha desarrollado ni en un 50%.
¿De verdad creen que con la que aún está cayendo pueden perder un solo minuto más en plantearse tan siquiera esa reforma? Lo más curioso es que todos aseguran que va a resultar harto complicado alcanzar un consenso que permita sellar un acuerdo. Qué importa. Ellos, el PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, ya tienen lo que querían, un grupito de trabajo, como la excusa perfecta para reunirse y... pasar el rato. Porque eso es lo que van a hacer, pasar el rato.
La mejor forma para que algo no salga adelante es montar un grupo de trabajo. Bueno, o una comisión de investigación, que lo mismo da. Claro que, bien pensado, para el PP cuando más se hable de la reforma del Estatuto, mejor que mejor. Tiempo que se pierde en tramas eólicas y edificios que se compran muy por encima de su valor de tasación.
Sea como fuere, los políticos ya han cogido la linde reformista y no parecen que tengan intención de dejarla. Al contrario, van camino de seguir aunque se acabe. Ya saben, como el tonto.