Espaguetis de calabacín con gambas, champis y crema agria
Hacer espaguetis con calabacín es una alternativa excelente a la pasta tradicional, ya que es baja en carbohidratos. Acompañada de gambas salteadas, beicon crujiente, champiñones dorados y una suave crema agria, nos ofrece como resultado un plato sabroso, equilibrado y sorprendente.

ESPAGUETIS DE CALABACÍN CON GAMBAS Y CREMA ÁGRIA
A TENER EN CUENTA
- Tiempo de preparación 15 min
- Tiempo de cocción 10 min
- Porciones 4
- Tipo de receta (n/a)
- Precio 10 €
INGREDIENTES
- 2 calabacines medianos
500 gr de gambas
150 g de beicon
150 g de champiñones
1 diente de ajo
200 gr de crema agria
1 limón o lima
Aceite oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra
Semillas de sésamo negras
Alguna hierba fresca
El calabacín, un aliado en verano
El calabacín es una hortaliza que tiene mucha utilidad en cocina y se usa en múltiples elaboraciones. Puede utilizarse crudo, en dados, lonchas finas o hilos incorporados en ensaladas, a la parrilla, cocido al vapor o en forma de crema y frito en tortillas, en empanadas, pisto, relleno de carne, y como acompañamiento de carne o pescado. Las flores del calabacín suelen cocinarse en tempura.
A nivel nutricional, el calabacín está compuesto fundamentalmente por agua, por lo que su aporte energético es muy bajo. A pesar de ser prácticamente agua e hidratos de carbono, gran parte de éstos son fibra, por lo que regula el tránsito intestinal y previene del estreñimiento. También nos aporta minerales como potasio, sodio y fósforo, y vitaminas como la C. Tiene propiedades antioxidantes y nos ayuda en general con nuestro sistema inmunológico.
Gambas, champis y beicon
Los otros tres ingredientes principales de este plato conforman una combinación rica en proteínas, nutrientes y sabor. Las gambas son ricas en proteínas y en Omega-3, bajas en calorías, grasas y carbohidratos y ricas en vitamina B1 y en minerales como el selenio, yodo, fósforo y zinc. Si que es importante una consideración respecto a las gambas, y es que contienen colesterol, aunque si no tenemos problemas con él, realmente en la mayoría de las personas no llega a tener ningún impacto.
Los champiñones también son bajos en calorías, contienen antioxidantes naturales que ayudan a combatir la oxidación, son ricos en fibra y agua que nos ayudan con la digestión y la saciedad, nos aportan una pequeña fuente de proteína vegetal y también vitaminas del grupo B y minerales como selenio, potasio y cobre.
El beicon es el ingrediente que tenemos que usar con mayor moderación para que esta receta sea muy saludable ya que se trata de una proteína animal que contiene grasas saturadas, pero su uso moderado en este plato nos aporta un plus de sabor debido a su umami, además de una textura crujiente.
Preparamos los ingredientes
Empezamos por los calabacines. Con un pelador de verduras retiramos la piel. Con el mismo pelador vamos sacando lonchas anchas desde un extremo al otro del calabacín, pero sin girarlo constantemente, sino incidiendo en la misma zona hasta que llegamos a las semillas. Entonces, giramos un cuarto y seguimos loncheando por ahí. Después vamos poniendo estas lonchas sobre una tabla y, con un cuchillo, cortamos los espaguetis de la anchura que más nos guste. Reservamos.
Limpiamos los champiñones con un papel de cocina mojado y los loncheamos fino. Picamos un ajo bien fino. Pelamos las gambas. Ponemos una sartén a fuego medio-fuerte y salteamos los champiñones cuatro minutos. Un minuto antes de terminar de saltear los champiñones añadimos el ajo para dorarlo también ligeramente. Sacamos de la sartén, reservamos y añadimos el beicon a la sartén junto con unas gotas de aceite. Cocinamos hasta que esté crujiente y retiramos a papel de cocina para quitar exceso de grasa. Por último, y sobre la sartén con la grasa que ha soltado el beicon, salteamos las gambas un minuto, ponemos punto de sal y reservamos. Por último, podemos saltear los espaguetis un par de minutos o utilizarlos directamente en crudo, a su gusto.
Cuando tenemos todo listo, ya sólo tenemos que unir los distintos ingredientes y mezclarlos ligeramente. Emplatamos y añadimos una cucharada de la crema agria o de la crema de yogur con limón si hemos optado por esta segunda opción. Rematamos exprimiendo sobre la elaboración unas gotas de limón o de lima y espolvoreando unas semillas de sésamo negro. Ponemos pizca de sal y pimienta negra que molemos al momento. Unas gotas de aceite de oliva virgen extra y algún toque verde con alguna hierba serán el remate final para este plato.