LOS CANDILES DE TOÑO (PALENCIA)
Un recuerdo vivo entre fogones
Los Candiles de Toño es el recuerdo inmortalizado del padre de los hermanos Díez que junto a su madre, María José Amor, siguen manteniendo viva la cocina que comenzó

Alejandro, María José y Javier muestran varios platos de la carta como jamón de bellota, callos, varias raciones de rodaballo para compartir y la menestra palentina que es la especialidad
La hostelería es un pilar fundamental en la familia Díez Amor. Los padres trabajaron en un bar, fueron los propietarios de uno anterior y por motivos como la localización, el espacio y «para poder absorber todo el trabajo que tenían» sobre el 2020 decidieron tomar las riendas del «mítico» restaurante de Palencia «de toda la vida», Los Candiles.
Los Candiles de Toño es el recuerdo inmortalizado del padre de los hermanos Díez que junto a su madre, María José Amor, siguen manteniendo viva la cocina que arrancó «para que la gente le recuerde y lo sepa». Alejandro se encarga de los fogones mientras Javier está en la sala recibiendo a los comensales pero la que «hace un poco de todo» es María José. «Está más fuera que dentro, pero depende de lo que se necesite en el día. Sobre todo del tema administrativo, de hablar con gente y de concretar los menús», corrobora Alejandro Díez.
El restaurante palentino trabaja a través de la carta comida más tradicional pero también hay oferta de recetas «más modernas» como los carpaccios .
En cuanto a las recetas que pertenecen a la gastronomía popular en este establecimiento se pueden encontrar desde callos, carrileras y «mucho guiso» hasta pescado con rodaballos, cogote de merluza o el atún rojo.
Los comensales que acuden a las salas de Los Candiles de Toño han creado una dinámica en la que los viernes, sábado y domingos el plato estrella es el lechazo. «El lechazo lo que hacemos es venderlo por cuartos y asado, sólo asado», confirma el chef palentino.
Uno de las recetas más aclamadas por los comensales y «estrella» del restaurante es la ‘menestra palentina’ que consiste en «verdurita rebozada y con jamón pero hay de más tipos».
Desde «hace un año o así» lanzaron una carta durante los días entre semana y por las noches que es «como de picoteo». Chapatas de diferentes tipos, tortillas de patatas «grandes, pequeñas, individuales, para dos o para cuatro» son algunas de las ofertas que plantean sobre todo para la hora de la cena en la que se suele comer «un poquito menos que a la hora de la comida».