RESTAURANTE SANTI, EL CABALLO DE TROYA (VALLADOLID)
Los Vielba y la cocina de cinco cucharas

Sara, Santi y Macarena posan en el patio del restaurante con una fotografía tomada en el mismo lugar años atrás y dos de los platos de su carta-
Aunque parezca mentira, no es tan fácil encontrar en una carta sabores rotundos como el de una merluza a la bilbaína, un bacalao con tomate o un pollo en pepitoria, una ración de crujiente cochifrito y un reparto estelar por cada día de la semana: lunes, cocido; martes, lentejas; miércoles, alubia blanca; jueves, rabo de toro; viernes, potaje y sábado, alubia pinta. Pocas veces coinciden dos elementos de tanta importancia como el escenario y la raíz familiar. Los hermanos Santi, Sara y Macarena Vielba están al frente del restaurante Santi de El Caballo de Troya.
Un edificio histórico que forma parte del patrimonio monumental de Valladolid, en el entorno de la Plaza Mayor y en el que hoy se emplaza el restaurante Santi, con más de medio siglo de historia en la comanda de la ciudad. Pertenecen a una familia con solera en la actividad hostelera. Conocieron las épocas de esplendor del pequeño restaurante Santi regentado por su padre y, en la cocina, su madre y su tía, Nati y Sara. En 1989, cambió el rumbo de la familia trasladando la cocina y los platos del Santi a El Caballo de Troya, un edificio con aires de palacete y clima de posada decimonónica. Los hermanos Vielba Domínguez crecieron en el nuevo restaurante.
Santiago se formó en la Escuela de Hostelería Diego de Praves de Valladolid y hoy toma comanda y está al frente de la sala. Macarena, que trabajó con su tía y con su madre, está al frente de la cocina junto a Sara, donde mantienen las recetas que dieron fama a la comanda del Santi a finales del siglo pasado.
Carrilleras, chuletones, lubina, lenguado, mero… A diario, menú asequible y platos de cuchara. Se mantienen algunos platos de antes como el pisto, la menestra, la merluza a la romana y los callos, que no han perdido sus texturas y sabores. Se puede comer dentro de la franja de precio de 15 euros un variado menú del día y entre 25 y 30 a la carta.
En el apartado de los vinos, está a la altura de una ciudad identificada con el vino de calidad y no faltan referencias clásicas ni novedades de Toro, Cigales, Ribera del Duero o Rueda, entre otros vinos de la región.