SORIA
Los bancales de los futuros profesores
La Facultad de Educación usa huertos ecodidácticos para formar a los universitarios en Ciencias Naturales con enseñanzas prácticas y valores en agroecología.

Marcia Eugenio muestra lo cultivos ecológicos con los se forma a estudiantes de Educación en Ciencias Naturales.-MARIO TEJEDOR
En la Facultad de Educación del Campus de Soria han sustituido bancos por bancales para formar a los maestros del futuro. La profesora Marcia Eugenio Gozalbo, del departamento de Ciencias Experimentales, Sociales y de la Matemática, ha sido la impulsora de la implantación de un huerto ecodidáctico que se emplea para la formación del alumnado universitario que cursa estudios de Educación Infantil, concretamente tercer curso.
El innovador proyecto educativo permite sacar a los universitarios del aula tradicional a un huerto al aire libre y en pleno contacto con la naturaleza impartir las clases de Ciencias Naturales. El huerto está dotado con dos bancales para los cultivos de hortalizas y plantas y de una zona para hacer compost y vermicompost, así como de un ‘hotel del insecto’ con ejemplares vivos. Todo ello bajo el paraguas de una actividad ecológica, «porque nos hemos posicionado en una enseñanza desde la agroecología», puntualiza la profesora.
El huerto ecodidáctico nació hace varios cursos con la vocación de mantenerse como parte de la enseñanza para titulados en Educación «porque en el momento actual y dentro de la enseñanza cada vez se demanda más que los niños crezcan en contacto con la naturaleza», señala Marcia Eugenio. Por ese motivo, se planteó que desde la Universidad era muy importante e incluso necesario enseñar a los enseñantes las Ciencias Naturales de una forma práctica motivadora y proporcionándoles a la vez actividades y recursos que puedan emplear posteriormente durante el desempeño profesional futuro.
La iniciativa surge al analizar el perfil del alumnado que se matricula en la especialidad de Educación Infantil, la mayor parte de ellos proviene de especialidades de Humanidades y Ciencias Sociales, en el Bachillerato, poco vinculados a las enseñanzas de ciencias. Se tomó a un grupo de estudiantes a los que se le realizó una entrevista, para una investigación preliminar, para conocer si les gustaban las ciencias y cómo impartirían esta asignatura. En el debate que se abrió los alumnos solicitaron medidas motivadoras e incluso la actividad en un huerto.
De esta manera se apostó por el montaje, el mantenimiento y el uso educativo de un huerto con uso específicamente educativo que ha nacido con la vocación de quedarse, aunque Marcia Eugenio reconoce que se necesita dedicación e implicación de varias personas para mantener este espacio, anexo a las aulas del Campus Universitario de Soria y que dispone de sus bancos e incluso de la propia caseta de herramientas.
Esta profesora evalúa la actividad docente que realizan sus alumnos en el huerto y toma datos de los cambios y las enseñanzas que reporta a los próximos graduados en Educación haber tenido la experiencia práctica y real con los cultivos de los bancales o con los animales.
Los datos los recoge del diario del huerto que elaboran los alumnos en el que anotan lo que han hecho, lo que más les ha gustado del huerto y cuál ha sido su experiencia. Información que Marcia Eugenio recoge como docente y cómo investigadora que le permite determinar la importancia y el peso de esta experiencia real entre los estudiantes. Entre los avances docentes, la profesora de Ciencias Naturales señala cambios que se advieten entre el alumnado a la hora de ver la asignatura con el huerto ecodidáctico. Esto se comprobó simplemente con una pregunta que se realizó antes y después de la experiencia. Se solicitó a todos los alumnos que expusiesen cómo definirían el concepto de naturaleza a sus futuros alumnos. Antes de dar las clases en el huerto se refirieron a un concepto más materialista, mientras que después ofrecieron conceptos más holísticos, en el que relacionaron los conceptos y el huerto con la naturaleza.
En los cursos en los que se ha empleado el huerto didáctico en las clases de Ciencias Naturales, Marcia Eugenio ha podido determinar que se han transformado los modelos de aprender de los universitarios que están más predispuestos para colaborar y a ser responsables, «incluso hemos visto que ha mejorado la cohesión de determinados cursos donde había grupos definidos».
La profesora del Campus soriano subraya que el huerto ecodidáctico plantea el aprendizaje de las Ciencias Naturales desde el estudio del agrosistema y desde lo ecológico y todos los procesos ecosistémicos qus se producen. «Los roles están cambiando y también llegan tiempos nuevos con nuevos modelos, por lo que es muy importante educar en valores, en principios de sostenibilidad y dar ejemplo con la actitud», puntualiza Marcia Eugenio que tiene entre sus manos la formación del futuro profesorado.
Esta experiencia permite «enseñar haciendo», significa Eugenio, y ofrec a los próximos maestros de Infantil un modelo de huerto escolar que tenga encaje en los patios de los colegios, así como las técnicas de manejo sostenibles.
La Facultad de Educación de Soria es la única de la Universidad de Valladolid que usa un huerto con fines didácticos, cuya experiencia le ha valido uno de los accésit que ha entregado recientemente el Consejo Social, dentro de los Premios de Innovación Educativa.
El huerto ecodidáctico ha permitido establecer conexiones con otros docentes universitarios que trabajan con experiencias educativas similares. Por ese motivo la Facultad soriana ha pasado a formar parte de la ‘Red Universidades Cultivadas’, en la que participan una quincena de centros de toda España, entre las que están la UBU y la Católica de Ávila.