Tiempos duros para el club
Pierde la proporción 1:1 para fichajes durante tres o cuatro años, en los que sólo podrá gastar en contrataciones e inscripciones 6 euros por cada 10 de ventas y ahorro en salarios / Sólo con una gran salida podría recuperar la paridad
Jugadores blanquivioleta, en su debut en casa en esta Liga, frente al Andorra.
Corren tiempos duros para el Real Valladolid, y no sólo en lo deportivo. Lo económico va de la mano y el panorama en este ámbito tampoco es en absoluto halagüeño para el club pucelano, que vivirá unos años en las tinieblas. No pensará en ganar la carrera, sino en que su bólido no se desarme en el circuito y corra el riesgo de estrellarse. Así de crudo.
La herencia de la etapa de Ronaldo y Senn ha sido letal en el césped y en la caja fuerte. Un club prácticamente saneado y en Primera ha dado paso a uno en Segunda de tal fragilidad, que ha debido recibir una inyección económica de 14 millones por parte de sus nuevos dueños, simplemente para sobrevivir, no para ser especialmente competitivo, al nivel de los mejores de la categoría.
El dinero en caja antes de su llegada ha volado entre incógnitas, aplazamientos y gastos superficiales, tras la primera época de abrazos y paseíllos a Ronaldo y sus compinches.
La nueva propiedad mexicana afronta de forma realista la situación económica y financiera del club, mucho más grave de lo que pensaba. Efectuará un plan de choque -obligado en parte por LaLiga- para recuperarse lo antes posible, pero que no será cosa de este año y el siguiente. Quizá de tres o incluso de cuatro.
Un indicador ya lo ofreció el límite salarial fijado por el organismo que rige el fútbol profesional. El Pucela era anteúltimo, con 4,34 millones, sólo por detrás de Granada (4,03) y Almería (3,97). Este índice, cuando es bajo en un club de un presupuesto medio o alto, suele reflejar su mala administración, pero es a menudo confundido con la capacidad de inscripción, que es otro parámetro.
Por eso el Almería en Segunda y el Sevilla en Primera presentan los límites más bajos pero cuentan con plantillas caras, de las más destacadas de su respectiva categoría, en especial la indálica.
Sin embargo este desfase entre la economía real y la ideal que manejan algunos clubes, incluida la expectativa de ingresos que no siempre se cumplen, tiene un precio en forma de factor corrector para conjuntar ambas con el tiempo, evitando la ruina y volviendo a la senda de los números negros. Es la regla 1:1, impuesta por la Liga.
Esta significa que un club con perfecta salud económica puede gastar en fichajes e inscripciones de jugadores la misma cantidad que ingresa por traspasos y ahorro en salarios. Por cada euro ingresado puede gastar otro.
Cuando las expectativas económicas de un club no se corresponden con la realidad, se aplica un factor corrector a esta proporción, que disminuye. Por cada euro ingresado ya se debe gastar una cantidad menor, hasta recuperar el equilibrio financiero.
Según ha sabido este diario, LaLiga ha comunicado al Real Valladolid su proporción y ya la ha aplicado en este último mercado de verano. Es del 60%. Por cada 100 euros que recaude por traspasos y ahorro salarial, solamente podrá gastar 60 en fichajes e inscripciones.
Desde la dirección deportiva de Zorrilla se ha vendido como un mérito recortar casi al 50% el gasto en fichas -que lo es- pero también ha venido inducido por la orden de LaLiga, que hubiese dejado al Real Valladolid casi en la lona de no haberse ejecutado el préstamo solidario por parte de sus propietarios.
Pese a él, la estimación de pérdida financiera (no déficit) para la actual temporada es de dos millones. Y de los 14 prestados, LaLiga no permite gastar todos de golpe. Por ahora ha autorizado el 35% (4,9 M€) patra esta temporada y otro tanto la siguiente. El 30% restante debe ir a la caja del club.
En descargo de la actual propiedad también hay que consignar que se ha visto obligada a pagar deudas del año pasado, inferidas por sus antecesores, preocupados por hacer caja y no por el futuro de la entidad.
La situación no parece coyuntural. Este 6:10, vista la capacidad de ingresos del club, se puede extender durante las dos, tres o cuatro temporadas antes comentadas. Para volver a la regla 1:1 el Pucela necesitaría un ascenso o una venta millonaria, ya sea por la cantidad o por la ficha que liberase.
Lo primero parece difícil, según está el panorama deportivo del equipo. Respecto a la ficha, tras las salidas de Kenedy y Machis, más la cesión de Marcos André con posibilidad de venta, el foco se coloca en Latasa. Su marcha acercaría a los de Zorrilla al 1:1, pero no llama la atención en el mercado, y mucho menos con su ficha, de siete dígitos.