Clerc, de vivir en el retiro a ser pieza fundamental en el esquema de Escribá
El veterano lateral, un ‘Correcaminos’ a sus... 34 años, fue el que más corrió con balón, sumado a sus 10 kilómetros recorridos en total tras un año sin jugar

Carlos Clerc, tras la victoria ante el Huesca en Zorrilla.
Sábado de resurrección en Zorrilla. Eso es lo que supuso la victoria del Pucela ante el Huesca, no solo por el resultado, si no también por la gran actuación de Carlos Clerc. Como si de un chaval se tratase, a sus 34 años, el catalán calló, de momento, las bocas que criticaban su fichaje tras más de un año sin jugar al fútbol.
Ante el Huesca y con toda la `presión que suponía este duelo para engancharse a la vida, Clerc aportó una madurez y un temple que sin duda añoraba el equipo. Números para reforzar un fichaje que generó cierta controversia. 81% de precisión en sus pases, dos pases clave que generaron ocasiones de peligro, cuatro recuperaciones, la mitad de sus duelos ganados y lo más sorprendente, fue el jugador del Valladolid que más corrió con la pelota en los pies.
Esto se debe en parte a la contra catedralicia que dirigió en los últimos minutos de partido. Una conducción de un área al otra que culminó con un gran pase, en el momento justo, para dejarle el gol en bandeja a un Ponceau que sin embargo no pudo cerrar el partido. De los 116 kilómetros recorridos por los blanquivioletas, 10 los firmó un Clerc que parecía el ‘Correcaminos’.
Del retiro o la prejubilación, el lateral zurdo catalán ha pasado a una segunda juventud a orillas del Pisuerga. Su buen nivel con Escribá disipa las dudas o el debate que generaba con su contratación, hasta tal punto que hasta ahora es el mejor fichaje invernal: Ramón no da certezas, Erlien y Sanseviero no juegan; Ohio sigue lesionado y Michelin es incapaz de aportar de inicio.
LESIÓN.- David Torres no se operará de momento
La experiencia es un grado y los más de 400 partidos en el fútbol español de Clerc le convierten en prolongación de y Fran Escribá en el terreno de juego junto a Ponceau y Guilherme.