Almada, contra las cuerdas en el Real Valladolid
El partido del próximo sábado ante el Málaga en Zorrilla pone la soga en el cuello del entrenador charrúa, empeñado en «morir con las botas puestas» con un sistema que no funciona / El colchón de seguridad de la directiva ya no aguanta

Guillermo Almada se desespera desde la banda en el último partido ante el filial de la Real Sociedad.
Sin goles en los tres últimos partidos. Nueve puntos de 30 posibles en los diez últimos partidos y con solo dos victorias. Seis derrotas ya en 15 jornadas. Diez encuentros de los últimos once concediendo gol. El Real Valladolid, a tres puntos del descenso y a nueve del ascenso directo... Números que sin duda sentencian. Números que en cualquier otro club (de momento en el Real Valladolid, no) serían motivo de cese o cuanto menos de aviso de cese. Pero Almada sigue blindado. ¿Hasta cuando? Es sin duda la pregunta del millón. Porque el entrenador charrúa apenas ya cuenta con la confianza de la plantilla, dividida y que por lo visto en el campo sigue dudando de un estilo de juego que no convence ni sobre todo, lo más importante, ayuda a sumar puntos, ni de la afición que ya muestra su insatisfacción e incluso indiferencia en otra huida hacia adelante.
La última derrota en Anoeta no deja de ser un más de lo mismo. Una derrota que sin querer es un crudo golpe de realidad que arrincona y pone aún más contra las cuerdas a Guillermo Almada, tozudo como pocos (o más bien como algún antecesor en el banquillo blanquivioleta que acabó haciendo las maletas) y erre que erre, que insiste en un método, su método y su singular filosofía de juego que no ayuda a ganar partidos.
El técnico uruguayo lo dejó claro tras la derrota ante el filial de la Real Sociedad. Va a continuar con su estilo y si es cesado lo hará con su idea inicial, como así mostró tras la derrota. «No vamos a decirles, bueno ahora nos metemos atrás y esperamos que nos reboten alguna pelota a ver si de un milagro podemos hacer un gol. A mí me parece que una manera de sentir el fútbol es buscar, tener el control y que te generen menos. Lamentablemente los poquitos errores que cometemos, que lo deseable es que no cometamos ninguno, el rival se aprovecha de eso y termina marcando una diferencia que vuelvo a insistir, sé que es un consuelo tonto pero no es merecido esto».
A ras de hierba
- Entrenamiento. El primer equipo volvió a entrenarse tras la derrota en San Sebastián y lo hizo con una sesión a puerta abierta de recuperación para los titulares en Anoeta y con mucha presencia de la cantera. Mientras, los entrenamientos del miércoles al viernes serán, a puerta cerrada, por la mañana a las 11.00 horas para seguir trabajando antes de la visita del Málaga CF al Estadio José Zorrilla.
- Filial. El último mes del año está a la vuelta de la esquina para el Real Valladolid Promesas, que ya conoce cuándo disputará sus dos primeros compromisos de diciembre. En ellos se medirá al Burgos CF Promesas y al Rayo Cantabria, en los partidos correspondientes a las jornadas 14 y 15 de Segunda Federación. Así, ante el Burgos en casa (domingo 7 de diciembre a las 15.45 horas) y el domingo 14, 12.30 horas, contra Rayo Cantabria.
Palabras vacías. Palabras huecas ante unos números que vuelven a abrir de par en par la caja de las dudas como lo hicieran el paupérrimo curso pasado en Primera División y que llevó de cabeza al descenso.
Un recién descendido que no sabe aprovechar su ventaja en el límite salarial. Un recién descendido que tiene el descenso, sí el descenso, a solo tres puntos de distancia. El margen de maniobra se ha acabado y el partido del sábado en Zorrilla ante el Málaga puede ser la sentencia de Guillermo Almada.