¿Cuándo toca ganar?
El equipo blanquivioleta llega a los diez últimos partidos de la temporada con un calendario en el que todos sus rivales se juegan algo y son favoritos para la victoria

Iván Sánchez cae tras el empujòn del celtista Mingueza.
Decía Luis Aragonés que en las últimas diez jornadas es cuando se deciden las Ligas. La frase del Sabio de Hortaleza iba dirigida a los equipos que llegaban apretados a la lucha por el título, pero es extrapolable a los que pugnan por entrar en competiciones europeas y por lograr la salvación. En definitiva, a los que luchan por algún objetivo.
Por desgracia y sobre todo porque las cosas se han hecho con las posaderas esta temporada, el Real Valladolid entra en la zona Aragonés sin jugarse absolutamente nada clasificatorio, pero sí la profesionalidad y la honra de un escudo y unos colores, que ya es bastante. Su objetivo ya no es la victoria. Ni siquiera el empate. Simplemente se trata de jugar con dignidad y evitar las goleadas. En dos ocasiones los blanquivioleta han encajado siete goles, y en otras dos, cinco.
El Pucela ha ganado cuatro partidos de 28, el 14% de los disputados. Y la pregunta es si volverá a ganar otro de los diez que quedan, para al menos no ensuciar tanto la peor clasificación de su historia. Visto el nivel de sus rivales, pues todos son mejores, parece tarea titánica. Pero además todos, a falta del último cuarto de la competición, se juegan algo. Sólo el Pucela sabe ya la suerte que va a correr.
Unos luchan por el título; otros, por Europa; algunos más, por no caer en zona de descenso; y los restantes, por salir de ella. Todos se medirán al Real Valladolid con un objetivo en mente, excepto que con el final de Liga su suerte ya esté echada, para bien o para mal.
Tras el parón de selecciones del próximo fin de semana, el Real Valladolid coloca su primer lado de este decágono competitivo en Anoeta ante la Real Sociedad. Los donostiarras son duodécimos tras su empate de ayer y, a falta de 30 puntos por disputar y sin dejar de mirar a Europa, donde puede ir el octavo, lo que desean es poner distancia de por medio con la zona de descenso, a ocho puntos. Una vez fuera de la Liga Europa, la Real hace toda su apuesta a la Liga española.
Después el Real Valladolid recibe al Getafe, de mal recuerdo por ese último partido de hace dos temporadas con Pezzolano, sin goles ni tiros entre palos, que supuso el descenso. Los madrileños ganaron ayer, olvidan la zona de descenso y se hallan a cuatro puntos de ese séptimo puesto que, después de tantos problemas, les suena a gloria europea.
Después, viaje al Metropolitano para medirse al casi inabordable Atlético, en lucha por el título y que recetó a los blanquivioleta en Zorrilla nada menos que un 0-5. Si los de Rubio no salen a tope, puede ser una masacre, más que un partido.
La cuarta cita es en casa ante Osasuna. Los pamploneses son decimocuartos y miran muy de reojo el horizonte europeo, pues su afán es no entrar en un pozo que está a seis puntos. Quizá navarros y guipuzcoanos no se jugasen nada de haberse cruzado con el Pucela en las últimas jornadas, pero aún guardan esperanzas y miedos.
La quinta posta albivioleta es el Betis, equipo más en forma junto al Barcelona, pues son los únicos que han ganado sus últimos cinco partidos, sin contar la visita azulgrana de ayer al Atlético. El encuentro se juega en el Villamarín. Los verdiblanco ya se han aupado a puesto de Liga Conferencia. Aspiran a no apearse de la zona continental y, si pueden, entrar en Liga Europa, pues están empatados con su antecesor, el Villarreal, cuyo quinto puesto le faculta a jugar esta competición.
El Real Valladolid recibe después al Barcelona, en plena lucha por el campeonato de Liga. No son necesarios más comentarios ante el equipo de mejor juego del campeonato. El 7-0 infligido por los barceloneses en la cuarta jornada comenzó a marcar la crisis blanquivioleta.
Después, viaje a Mallorca para medirse a una de las sorpresas de la temporada. Los palmesanos son séptimos y acechan Europa a cuatro puntos de Betis y Villarreal. Sin rebasarlos podrían jugar competiciones UEFA, según quién gane la Copa del Rey y lo que hagan Athletic y Betis en el continente. Además, el quinto de la Liga española está muy cerca de asegurarse la Liga de Campeones, pues ha adelantado en puntos a la Serie A italiana. Conclusión: el séptimo de la Liga española irá a Europa y el Mallorca defenderá plaza con uñas y dientes.
Tras el viaje a la isla de la calma, llega a Pucela el Girona. Los de Míchel también ven sin prismáticos la zona de descenso, a sólo siete puntos. Quizá cuando los catalanes lleguen a Pucela estén salvados y sea el partido más asequible de los que restan. Si pegan el arreón para entrar en Europa o caen en picado, el panorama cambia drásticamente.
Lo mismo pero ampliado cabe decir de los dos últimos encuentros, contra Alavés en Zorrilla y Leganés en Butarque. Si ambos se juegan la permanencia, lo tienen casi todo a favor para ganar. Si ya están salvados o descendidos, el Pucela puede ganar una especie de amistoso.