Catoira reconoce que no hacía falta vender a Rosa
"Valoramos que la oferta es positiva a nivel económico, pues se consigue una plusvalía importante, no era una venta necesaria", confiesa el director deportivo
Dice que el club ha gastado en el mercado de invierno "todas las cantidades que podíamos" y acto seguido desvela que no han fichado un extremo "porque no era fácil por la situación clasificatoria y la imagen de las últimas jornadas"

Catoira, en el centro junto a los cuatro fichajes presentados.
La presentación de los cuatro fichajes de invierno contó como colofón con la habitual comparecencia del director deportivo para resolver dudas sobre el mercado. Aunque Domingo Catoira no es de esos, sino de los que gustan de liar aún más el ovillo para que no se entienda nada ni se sepa dónde empieza y dónde acaba el hilo. Los gastos repercutían preferentemente en esta temporada y los ingresos la que viene. Todo a gusto de sus jefes, empeñados en hacer un pequeño patrimonio en el club que complete la cifra de venta en Segunda, mucho más reducida que en Primera.
Si en Primera los dueños del club pretenden sacar por su venta 50 millones (por poner un ejemplo), en Segunda pueden obtener por 25, cobrando además una cantidad similar, si está en la caja del club... a costa de descapitalizarlo deportivamente como está ocurriendo.
Catoira, después de negar dicha descapitalización (se van cinco jugadores en propiedad, llega uno en propiedad y cuatro cedidos sin opción de compra; se comprende con sólo ver Barrio Sésamo), se negó a aclarar por qué se ha vendido este enero por 10,5 millones y comprado por menos de uno. Lo primero que hizo, como siempre, es negar las cifras. Lo hace por costumbre si, por ejemplo, en vez de 10,5 son 10,499. Pero tampoco aportó la cifra real
«No veo que se esté descapitalizando la plantilla. Esos jugadores vendidos, en algún momento se incorporaron al club, y en algún momento se incorporarán otros que también se revalorizarán. El dato de las ventas no es correcto y una parte va a compensar el grado de ventas que tienes que hacer todos los años respecto a LaLiga».
Tras esta vaga respuesta, Catoira se negó en dos ocasiones a decir cuánto se ha recaudado por ventas en enero. «No es esa cantidad», repitió mecánicamente.
El director deportivo aseguró que no se ha dejado en caja más dinero del que era necesario para cumplir con LaLiga, pues no todo lo obtenido por traspasos no está a disposición de los clubes para realizar nuevos fichajes.
«Hemos usado todas las cantidades que podíamos de los jugadores que han salido. El resto no, impactará el año que viene. No se ha utilizado todo. Las ventas tienen que cubrir el nivel al que te has comprometido con LaLiga en el presupuesto y por otro lado han ido a hacer mercado. Impactará en el futuro del club la temporada que viene. No puedes usarlo todo ahora».
Sin embargo, la contradicción de Catoira llega por dos vías. Una, cuando reconoce que no ha fichado un extremo «porque no era fácil por la situación clasificatoria y la imagen de las últimas jornadas». No afirma que sea un problema de dinero.
La otra, aún más sangrante, llega al aceptar que la venta de Lucas Rosa, uno de los puntales del equipo, no era necesaria. «Su situación es la siguiente: faltan siete u ocho días (para final de mercado), recibimos una propuesta sobre un jugador que ya nos ha dicho que su voluntad era ser vendido y no ampliar un contrato que vencía en 2026. Cuando llega una oferta y falta un día para final de mercado (se entiende que la propuesta no era la oferta, o se confunde en las fechas), se valora que la oferta es positiva a nivel económico, pues se consigue una plusvalía importante. No era una venta necesaria».
Catoira no considera un fracaso el hecho de ser incapaz de dar salida a Kenedy y Machis. «La rescisión de jugadores no es sólo un tema de dinero. Si rescindes esta temporada, impacta de forma negativa y posiblemente no puedas hacer mercado, porque LaLiga te quita el montante de esta temporada».
Y tampoco ve fracaso en no fichar un extremo. «Hicimos una evaluación global de si era necesario o no, los que había en el mercado, e incluso la posibilidad de recuperar a Biuk pero decidimos no incorporar. Tampoco fuimos capaces de que saliese alguno». El Oviedo quiso a Amath pero el jugador se negó a salir y en Zorrilla no supieron convencerle.
Respecto a su grado de satisfacción con los fichajes, Catoira tampoco cierra el paraguas. «Da igual lo que yo diga porque va ser medido por los resultados. Básicamente la plantilla sigue siendo larga, en unos casos porque no hemos sido capaces de encontrar acomodo a jugadores y en otros porque no han querido salir».