La Carrera a El Henar o la peculiar carrera que se transmite de generación en generación desde 1959
En su 68ª edición se celebrará el próximo 12 de octubre como tradicionalmente se viene realizando, con relevos portando un ramo de flores, desde la parroquia de La Milagrosa hasta el Santuario de la Virgen de El Henar.
Carrera a El Henar en sus primeras ediciones
El próximo día 12 de octubre, cuando Valladolid vuelva a mirar hacia El Henar, no serán solo corredores los que se pongan en camino. Con ellos viajarán seis décadas de recuerdos, de familias enteras, de relevos y de kilómetros recorridos con un ramo de flores como testigo.
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Nueva posta, la 67, de la carrera que une deporte y oración
Diario de Valladolid | El Mundo
La “Carrera a El Henar” nació en 1959 casi como nacen las cosas que terminan convirtiéndose en tradición: entre amigos y sin imaginar entonces el largo recorrido que les esperaba. Aquella primera carrera de relevos de los jóvenes del Club de Atletismo de la
Carrera a El Henar en una edición precedente.
Congregación Mariana de San Estanislao de Kostka (los “Kostkas”), modesta y casi doméstica, acabó abriendo un camino que, sesenta y ocho años después, siguen recorriendo varias generaciones de vallisoletanos.
Cada año se repite el ritual: unos toman el testigo de otros y Valladolid queda atrás mientras el camino conduce hasta el Santuario de la Virgen de El Henar. Abuelos que corrieron ayer, padres que tomaron después el relevo y jóvenes que hoy mantienen viva la costumbre comparten una misma meta.
A las nueve de la mañana, Valladolid volverá a poner rumbo a El Henar. Será desde la parroquia de La Milagrosa donde eche a andar la “LXVIII Carrera a El Henar”, una cita que, después de casi siete décadas, conserva intacto el espíritu de sus primeros tiempos.
Antes de que el primer corredor se eche a la calle, las flores ocuparán el centro de la escena. Uno de los momentos más solemnes de la jornada será la bendición del ramo y la lectura de la ofrenda, escrita especialmente para esta edición. Después, llegará el relevo, ramo en mano, el primer corredor emprenderá el camino y con él comenzará una carrera que es un viaje compartido hacia la meta y, si todo transcurre como está previsto, culminará alrededor de las 13:00 en el Santuario de El Henar. Por delante quedarán los kilómetros que separan Valladolid del santuario. Kilómetros que otros corredores irán haciendo suyos, relevo tras relevo, hasta que el ramo llegue a su destino.
En esta edición serán cerca de 50 los corredores que participen, desde jóvenes hasta veteranos, padres, hijos y nietos. El sistema de relevos cortos permite que prácticamente todos puedan ponerse las zapatillas y aportar su tramo al recorrido. Porque aquí el testigo no solo pasa de mano en mano: también pasa de una generación a otra.
Este año, la carrera se iniciará a las 9:00 de la mañana desde la parroquia de La Milagrosa. Allí, como es costumbre, se celebrará un emotivo acto de bendición de las flores y lectura de la ofrenda, antes de que el primer corredor tome el relevo con el ramo en mano.
Será el pistoletazo de salida a una jornada, que, si todo transcurre como está previsto, culminará alrededor de las 13:00 en el Santuario de El Henar.
Con el paso de los años, la carrera fue sumando participantes y anécdotas. De los siete pioneros se ha pasado a medio centenar de corredores en las últimas ediciones, y la cita ha sobrevivido a todo tipo de adversidades, incluidas las restricciones de la pandemia. Hoy, la Carrera a El Henar es una auténtica fiesta familiar y popular, en la que corren juntos varias generaciones, manteniendo vivo el espíritu de sus fundadores.
En esta edición participarán cerca de 50 corredores, entre jóvenes, veteranos, padres, hijos e incluso nietos. La carrera se realiza en formato de relevos cortos, lo que permite la participación de todos los que desean correr.
El recorrido atravesará varias localidades, entre ellas Herrera de Duero, Aldeamayor de San Martín, Arrabal de Portillo, Santiago del Arroyo, San Miguel del Arroyo y Viloria del Henar, donde los vecinos salen a las calles para animar con entusiasmo a los corredores.
El aliento de los habitantes de estas poblaciones se ha convertido en una parte importante del desarrollo de la carrera.
A lo largo de sus más de seis décadas de historia, la “Carrera a El Henar” ha superado no pocos desafíos: desde las condiciones meteorológicas más adversas hasta los rudimentarios medios de transporte de sus primeras ediciones, que incluían furgonetas DKW o motos Lambretta.
Un momento de uno de los relevos de la Carrera de El Henar 2025.
El momento culminante llegará cuando el último relevista entre al Santuario portando el ramo de flores, que será depositado a los pies de la Virgen. Allí, a las 12,30, corredores y acompañantes participarán en una misa en la que se leerá la emotiva ofrenda escrita en un pergamino artesanal, que se colocará junto al ramo como testimonio del esfuerzo de los corredores.
Que el tiempo acompañe será el único deseo pendiente para que esta “LXVII Carrera a El Henar” se celebre con la misma normalidad y emoción que en las 66 ediciones anteriores. Una carrera que no solo recorre kilómetros, sino también historia, fe y recuerdos compartidos.