BALONCESTO / PRETEMPORADA
El UEMC CBCV pasa de gusano a mariposa en Palencia
Brillantísimo ejercicio de orgullo del equipo de David Barrio, que borra con... tan solo siete jugadores de la primera plantilla su pobre debut en la Copa de España con un triunfo de prestigio ante Palencia de 1ªFEB (86-87)
Pau Isern lucha por un balón en el duelo en Palencia.
Se dice que la respuesta más rápida es la acción, en este caso la reacción ante una cuanto menos extraña derrota. ¿En Palencia y ante un rival de rango superior como es Súper Agropal Palencia qué cambió en un UEMC Real Valladolid corto de plantilla, con solo ocho jugadores disponibles, siete con la baja de última hora como medida preventiva de Juan García-Abril? Mucho, todo.
La actitud fue muy diferente. Y también estaba cansado de piernas. Al contrario de lo que ocurriera en su accidentado debut (porque la derrota en León sin duda fue un accidente, difícil de entender, pero un accidente) en la Copa de España ante la Cultural Leonesa, el equipo de David Barrio, muy serio, fue capaz no solo de mantenerse en pie y poner en aprietos durante todos los minutos a un rival llamado a luchar por ascender a la ACB, sino que le dejó con un palmo de narices con un triunfo de prestigio. Palabras mayores.
Pablo Martín en una acción del partido ante Agropal Palencia.
Bajo la batuta, exquisita otra vez, de Pau Isern (gran fichaje), el UEMC CBC Valladolid fue capaz de subirse a las barbas de Palencia en un partido de mucha intensidad que por momentos se convirtió en un correcalles, algo que sin duda le gusta y le viene bien al conjunto de Barrio.
Kamba, sube el balón ante Ordóñez.
Con un ejercicio perfecto de amnesia para olvidar su teórica (solo teórica por lo visto en el campo) inferioridad física por falta de efectivos, el UEMC supo explotar esa marcha más que le concede la nueva regla del saque rápido, así como la explosividad de su línea exterior, ayer con un Hanna de incordio efervescente (16 ptos.) y con un Haney francotirador (15).
Súper Agropal Palencia 86; UEMC CBCV 87.
- Súper Agropal Palencia: Wintering (10), Borg (13), Kamba (-), Rodríguez (6) y Armus (5) -quinteto inicial- Kunkel (7), Oroz (5), Jakovics (13), Vrankic (12), Chema Glez (2), Pablo Hernández (5) y Ugochukwu (7).
- UEMC CB Ciudad de Valladolid: Isern (10), Haney (15), Ordoñez (10), Pablo Martín (11) y Ochi (9) -cinco inicial- Taiwo (13), Hanna (16), Barnes (3), Neri (-), Hansen (-) y Bello (-).
- Árbitros: Sánchez y Paniagua.
- Parciales cada Cuarto: 19-21; 31-24; 20-21; 16-21
- Incidencias: Amistoso solidario con la Montaña Palentina tras los incendios del verano.
Así, se mantuvo siempre en el partido con un baloncesto ágil, fácil y efectivo, todo lo contrario de un Palencia, quizás sobrado que menospreció a su rival y que vivió a base de los espasmos desde el triple de Vrankic, Jakovics y Borg. Pero no todo es el triple ni la mutación de los ‘ochos de Gomelski’. El UEMC supo mantenerse en partido (nunca se desenganchó; la máxima desventaja fue de 8 puntos) para llegar vivo al final gracias al trabajo sucio de trincheras de Pablo Martín, Taiwo y Ordoñez. Una entrada de líder de Isern, y una buena defensa, regaló un triunfo que invita a la esperanza con ese codiciado paso de gusano a mariposa (86-87).