BALONCESTO / PRIMERA FEB
'Hasta las narices'
El UEMC Real Valladolid Baloncesto se muestra incapaz de ganar un partido que tenía ganado y sucumbe en la prórroga al ritmo loco de Tizona y a un arbitraje sibilino que le acabó desquiciando, envenenando y anulando

Una acción del UEMC Real Valladolid ante el Tizona de Burgos en Pisuerga.
Ni con esas. El UEMC Real Valladolid parece destinado este año a sufrir. Sin respeto arbitral está claro que es carne de cañón. Iñaki Martín, descalificado por dos técnicas, no tiene respeto. Y su ayudante, Paniagua, con otra técnica menos. El Tizona también pescó en río revuelto. Como tantos otros. El UEMC Real Valladolid encajó su 15ª derrota en 21 partidos, la cuarta consecutiva ya con Iñaki en el banquillo.
Estaba claro que no se podía ir a un partido de muchos puntos y se fue. Estaba claro que no se podía desconectar y se desconectó en un segundo cuarto para olvidar (16-34 de parcial) cayendo por enésima vez en la trampa de la mala, la nula defensa al pick and roll (bloqueo y continuación) tras la buena puesta en escena (21-15 en el primer acto). Estaba claro que había que volver a remar y se remó otra vez de forma heroica tras el descanso a golpe de triples y apoyado en la raza y corazón de su canterano Juangar para meterse en el partido (68-69). Pero también estaba claro que si tenía una oportunidad para ganar el partido, y la tuvo, tenía que aprovecharla.
Y como si de un mal fario se tratara fue incapaz de controlar su elevado estado de ansiedad tras colocarse 4 arriba (82-78) a poco más de minuto y medio para el final. Porque el miedo le acabó devorando. Porque unos pasos, otros pasos de Wilson desencadenarían la hecatombe. Ni siquiera una técnica a Seoane a 27 segundos ayudaría. Porque faltaba lo peor. Tizona empató a 10 segundos para el final dejando la última posesión para el Real Valladolid. Tiempo muerto. Todo parecía hecho. Por fin. Saque de banda y... pase al pie de Kovacevic y pérdida de balón. Ver para creer. Nadie se lo podía creer. Afortunadamente Wilson taponó la entrada sin oposición de Pacheco, una auténtica pesadilla, y el partido se fue a la prórroga (85-85) aunque con sensaciones muy diferentes para uno y otro equipo.

Lucha por el rebote en el UEMC Real Valladolid-Tizona.
El Tizona, que viene constantemente en una Noria por su juego a velocidad de vértigo, imprevisible y osado con su apuesta clara por los triples, supo manejar mejor un estado de tensión desbocado por un arbitraje convertido en un concierto de silbato. Y en esa prórroga, el UEMC Real Valladolid se deshizo como un azucarillo. Con errores inadmisibles. Pérdida de balón en el saque, la 5ª falta de Torres y Manchón, desbocados, la mala defensa a los exteriores del Tizona, sobre todo al base Pacheco, que hizo lo que quiso, y la segunda técnica de Iñaki que dejaba solo al equipo, sin entrenador, a 2,38 y con 87-96 en el marcador.

Demers lanza uno de sus nueve triples, con cinco aciertos.
El Tizona que se durmió en los laureles tras el descanso tiró de calidad de su artillería exterior para aniquilar y desquiciar a un Real Valladolid ya desquiciado por los colegiados. Solo los triples de Demers y el gran partido de Puidet, ejercieron de flotadores de un Real Valladolid impotente. Aunque sin respeto arbitral, poco o más bien nada se puede hacer. Pues sí, Iñaki Martín sigue estando del casi hasta las narices. Otra más. Aunque esta vez bien se podía decir que 'así se las ponían a Fernando VII'. Porque lo tuvo todo a favor para ganar el partido y no lo hizo. Después de remontar otra vez. Posiblemente porque no está acostumbrado y por tanto lo sabe hacer.

Una acción del partido entre el UEMC Real Valladolid Baloncesto-Tizona de Burgos.
Tensa espera en un UEMC Real Valladolid que como con Lolo Encinas, vuelve a estar retratado, en el furgón de cola, ya igualado con Cantabria, equipo que marca la frontera del descenso y que ganó a Castelló con 15 puntos del ex blanquivioleta Atencia, para meter presión y... miedo a los vallisoletanos.
Iñaki Martin: "Sin paños calientes hemos hecho el ridículo en el segundo cuarto. Y hablar de lo que no depende de nosotros (arbitraje) es una gilipollez".
El efecto balsámico con la llegada de Iñaki Martín al banquillo blanquivioleta duró solo dos partidos y ante rivales menores como el colista Morón y Castelló, casi inofensivo como visitante. La alarma se vuelve a encender y aunque la mejoría del equipo es más que evidente, no le da para ganar partidos.
Agárrense que vienen curvas. Una semana de parón para trabajar, para pensar y... para tranquilizarse por las Ventanas FIBA y próxima jornada de infarto en la que el UEMC Real Valladolid puede caer a puestos de descenso. Los de Iñaki juegan en Fuenlabrada y Cantabria se mide a Morón, que solo ha ganado un partido de 20. Y sin olvidar que Cantabria tiene un partido menos, que se suspendió la pasada semana por condensación en su pabellón.
UEMC 97 - Tizona de Burgos 104
- 97 – UEMC Real Valladolid Baloncesto: Mike Torres (12), Maj Kovačevič (14), Juan García-Abril (6), Shemar Wilson (12), Vasilije Vučetić (7) -quinteto inicial-. También jugaron: Jaan Puidet (14), Dani Manchón (5), Gert Suvi (-), Eric Demers (23), Agustí Sans (2), Sergio de la Fuente (0) y Josh Mballa (2).
- 104 – Grupo Ureta Tizona Burgos: Caio Pacheco (26), Jordi Rodríguez (23), Rodrigo Seoane (5), Đole Simeunović (2), Abdou Thiam (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Jaume Lobo (14), Tidjan Keita (17), Mo Soluade (8), Arnau Parrado (0), Ramón Vilà (0), Jacobo Díaz (3) y Ayoze Alonso (0).
Parciales: 21-15, 16-34 (37-49 al descanso), 31-20 (68-60), 12-19 (85-85) y 12-19 (97-104).
- Árbitros: Zamora Rodríguez, Baena Criado y Marqueta Gracia.
- Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoprimera jornada de la Primera FEB, disputado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid ante cerca de 4200 espectadores. En los prolegómenos se guardó un minuto de silencio por la muerte del periodista José Antonio Carnero de Llano 'Cardellá' y en el descanso se rindió homenaje al CPLV Panteras por su título de la Copa de la Reina.