Las dos caras de Porro
El lateral blanquivioleta rinde con altura en las acciones ofensivas pero falla en defensivas / San Emeterio confirma su gran partido de Madrid

Nacho y Masip se lamentan del primer gol de Sergio León con Postigo, de espaldas, celebrándolo.-PHOTO-DEPORTE
Tras el examen del Santiago Bernabéu del pasado sábado, varios alumnos blanquivioletas volvieron a examinarse en una materia más cercana, la del Levante. Un rival directo y con el mismo objetivo que el Real Valladolid. Era el momento de confirmar las buenas expectativas mostradas en Madrid.
La lesión de Moyano obligó a Sergio González a buscarle sustituto y esa carrera la ganó Pedro Porro por delante de Antoñito. El técnico catalán apostó por situar al ex del Girona en el lateral derecho, con Óscar Plano por delante y Waldo en el costado izquierdo. El resultado fue contradictorio. Todo lo bien que estuvo en las labores ofensivas, mostró sus carencias en defensa.
Porro viene de jugar en un Girona de cinco defensas y eso se nota. Allí, tanto con Machin como con Eusebio, era el dueño de la banda de arriba a abajo, pero con la tranquilidad de jugar con tres centrales que tapaban sus continuas subidas al ataque. Aquí, en defensa de cuatro, el de Don Benito sufre mucho. El ‘comandante’ Morales hizo lo que quiso por su banda y le puso en varios aprietos. Porro demostró estar aún verde para ganarse el visado de titular.
Para colmo, el primer gol llegó tras un rechace donde la mala suerte se cebó con él. Está claro que Sergio González tiene que hacerle un hueco, como la defensa de 5 parece imposible, todo hace indicar que la experiencia de lateral puede que no se repita. Quizás como extremo, el jugador pueda rendir mucho más. Lo curioso es que Porro siempre ha mirado al ataque, pero Eusebio le reconvirtió en Girona ante la ausencia de un lateral.
Donde no se le puede poner un solo ‘pero’ es en ataque. El lateral creó mucho peligro a la zaga levantina y mostró un repertorio de centros a los que la afición blanquivioleta no está acostumbrada cuando juega el capitán. Un ejemplo se vio en un centro medido a Guardiola en el minuto 28 donde el ariete remató alto por poco con la zurda.
El otro alumno que se examinó en Valencia fue Fede San Emeterio. El centrocampista, tras su recital de colocación y de pases en el Bernabéu, sigue demostrando que puede ser el dueño del centro del campo blanquivioleta en tareas defensivas. En esta ocasión realizó 37 pases de los cuales 33 fueron acertados. Recibió dos faltas y no hizo ninguna, pese a su posición en el campo. Pero también demostró capacidad de sacrificio y mucho recorrido. Un ‘correcaminos’ y todo un pulmón que en dos encuentros ha conquistado al aficionado.
Su entrada también permite que Míchel se despreocupe de defender y pueda ser el enlace con los hombres de arriba donde Guardiola volvió a demostrar todo su talento y trabajo. Dos partidos han servido para evidenciar que el cántabro es la pieza fundamental en el medio y que Sergio deberá elegir entre Alcaraz y Míchel para pensar en ofensivo.
Por lo demás, el fútbol tiene estas cosas. El mejor partido ofensivo de los tres jugados hasta el momento fue el que acabó siendo el de la derrota. Sin embargo, el Valladolid fue de nuevo un equipo competitivo, sólido tanto con balón como sin balón. En esta ocasión solo la mala suerte le privó de llevarse algo merecido del Ciutat de Valencia.