Diario de Valladolid

La novena sinfonía

El Salvador y VRAC se han visto las caras en ocho finales entre Liga, Copa y Supercopa / La igualdad es máxima con cuatro triunfos ‘chamizos’ y otros cuatro ‘queseros’

Los jugadores de El Salvador levantan una Copa del Rey.-J.M. LOSTAU

Los jugadores de El Salvador levantan una Copa del Rey.-J.M. LOSTAU

Publicado por
J. I. Fernández

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El número nueve es el signo de los ideales, el interés universal y el espíritu de combate. Tres características que bien se pueden asociar a los dos protagonistas de la final de la Copa del Rey del próximo domingo. VRAC Entrepinares y SilverStorm El Salvador se verán las caras por novena vez en una final entre Liga, Copa y Supercopa. Hasta el momento el balance no puede ser más igualado, ya que ambos han ganado en cuatro ocasiones, por lo que el vencedor en Valencia será el encargado de afinar mejor la novena sinfonía, la obra maestra de Beethoven.

La igualdad no solo se comprueba en ese 4-4, también lo hace en los resultados de todas las finales. Siempre tanteos muy bajos, pocos ensayos y mucho respeto entre los dos rivales.

eCHAMI, EL REY DE COPAS. Dicen que las finales no se juegan, se ganan. Y en ese aspecto El Salvador se ha convertido en el ‘rey de Copas’. El conjunto blanquinegro tiene tomada la medida a su eterno rival en la competición copera. Las tres que han disputado han caído de lado chamizo. La más recordada, por supuesto, la de 2016 en el estadio José Zorrilla (13-9) y con la presencia de Felipe VI. Una melodía para el recuerdo en el que el cuadro de Juan Carlos Pérez arrebató la etiqueta de solista a un Quesos que venía de ganarlo todo. Algo que volvieron a hacer un mes después en la final de Liga. Pero anteriormente también se había impuesto en la de 2006 por 34-9 en Pepe Rojo y en la otra final del exilio. La disputada en 2011 en Villajoyosa. Allí, con una grada vacía, se impuso por 13-0 en una final con un solo ensayo.

QUESOS, INFALIBLE EN LIGA. Los azulones desafinan en las finales de Copa, pero en las de Liga y Supercopa son una filarmónica perfecta. Han logrado ganar dos títulos ligueros tras vencer al Chami. La primera en 2014 con un 26-15 y la segunda, el curso pasado, por 15-6, en un choque en el que volvieron a recuperar la hegemonía del rugby nacional. Por su parte,la Supercopa es un ‘solo’ de los queseros. Dos de dos. La primera fue a su vitrina tras ganar 13-8 en 2010 y la segunda por 17-14 en la primera oportunidad que tuvieron de vengarse por la ofrenda de Zorrilla y Pepe Rojo de 2016.

En esta ocasión será el Ciutat de Valencia el que rompa la igualdad existente. La concentración y la resistencia física serán los mejores instrumentos. ¿Quién será el encargado de ofrecer su mejor sinfonía?

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