FÚTBOL / REAL VALLADOLID - ANÁLISIS
Bola extra
La inoperancia e incapacidad del Lorca conceden un respiro a Luis César que puso sobre el campo su 19ª alineación diferente / Mata vuelve a sacar petróleo con su 15º gol, uno menos que todo el Lorca

Mata se ‘achina’ los ojos en la celebración del segundo gol del Real Valladolid.-J. M. LOSTAU
... Y después de tres sonrojos, por fin, el Real Valladolid se pudo dar una alegría. No había otro camino para que Luis César pudiera salvar la cabeza en una partida que gracias al 3-0 le concede una bola extra, una vida extra de cara al partido del próximo martes ante el Real Zaragoza.
La incapacidad e inoperancia de un Lorca totalmente inofensivo facilitó las cosas para un Valladolid que sin hacer grandes méritos se llevó el partido de forma más que merecida. Un dato lo explica todo. Mata no faltó a su cita con el gol para, como siempre, sacar petróleo de una acción en la que él se lo guisó y él se lo comió. Decimoquinto gol en la presente campaña, uno menos que todos los que lleva el Lorca en 19 partidos.
Pero lejos de dar un giro radical al juego, el Valladolid, quizás más resultadista que otra cosa, sacó el partido adelante a pesar de cometer muchos de los errores que le han condenado a lo largo de los últimos partidos. Nervioso y atenazado volvió a naufragar en la salida del balón. Y solo después de abrir la lata gracias al buen hacer de Borja, ayer sí en su mejor versión de la temporada, el Valladolid vio allanado el camino que le llevó a esa bola extra para el cuestionado Luis César.
El veterano medio centro del Real Valladolid, más participativo, móvil y motivado que nunca, enterró ese ‘tembleque’ inicial por encajar un gol a las primera de cambio, el mal que ha sacudido al Valladolid en la presente campaña. Diez años después (desde 2008) Borja Fernández volvió a meter un gol con la camiseta del Real Valladolid, el cuarto de su carrera siendo blanquivioleta. Hasta 103 partidos tuvieron que pasar para que Borja pudiera ejercer de abrelatas para su equipo. Ese gol de pillo en un balón suelto que no pudo despejar el ex blanquivioleta Peña y que pilló a media salida al portero del Lorca Dorronsoro, ejerció de flotador.
Porque la visita del endeble y previsible Lorca, tercero por la cola, quinto más goleado y el tercero menos goleador de Segunda, también metía miedo vista la dinámica de un equipo cogido entre alfileres con un sistema de juego que sigue generando muchas.
Con la 19ª alineación diferente y pese al triunfo final, el Valladolid siguió repitiendo errores, empezando tarde la presión y encajonándose atrás, sin una salida clara de balón y con cualquier llegada del rival, por tímida que fuera, accionando el botón de luz de alarma. Afortunadamente enfrente estaba el Lorca, sin lugar a dudas el peor equipo que ha pasado por Zorrilla esta campaña.