FÚTBOL - REAL VALLADOLID- SEVILLA ATLÉTICO (CRÓNICA)
Lección magistral
El Valladolid muestra su mejor versión de la temporada y frena en Zorrilla la racha espectacular de un buen Sevilla Atlético / Juan Villar abre el marcador y Jordán sentencia para poner la guinda a su magnífica actuación

Juan Villar observa la trayectoria del balón, que avanza hacia la portería del Sevilla Atlético sin que Caro pueda hacer nada por evitar el 1-0.-J.M.LOSTAU
El equipo revelación salió trasquilado de Zorrilla. Llegaba bien acomodado en el segundo puesto de la clasificación tras encadenar cuatro victorias consecutivas pero se topó con el mejor Valladolid de la temporada, con un Valladolid que cada vez juega mejor y se va despojando de la ansiedad que le ha perseguido en varios partidos. El Pucela dio ayer una lección magistral de fútbol. Tuvo paciencia en el primer tiempo ante un adversario que tocaba muy bien el balón y llegaba con relativa facilidad al área y se desmelenó tras el descanso. Los mejores momentos del partido llegaron tras marcar Juan Villar en el minuto 56. El 1-0 dio alas al Valladolid, que tuvo el oficio necesario para cerrar el partido con buen juego y sin pasar apuros.
El tiempo le está dando la razón a Paco Herrera. El míster no se ha cansado de repetir que este equipo tiene que jugar «bonito» y lleva haciéndolo varias jornadas. Ha tenido un serio problema y es que ha perdonado a sus adversarios. Ayer fue distinto. Sacó a relucir su instinto depredador y tumbó a un buen Sevilla Atlético, un filial con futbolistas muy jóvenes que tratan bien al balón, que saben en todo momento a lo que juegan y que no se arrugan fácilmente. Esa calidad que viene mostrando el Sevilla Atlético y que repitió sobre el césped de Zorrilla conceden más mérito al triunfo del Valladolid.
La maquinaria blanquivioleta funcionó casi a la perfección en la segunda parte. Hasta el descanso, el trabajo no había resultado sencillo. El Sevilla Atlético se defendía bien, jugaba con criterio en el centro del campo y se plantaba ante los dominios de Becerra, aunque es cierto que el portero no tuvo excesivo trabajo y estuvo muy seguro en todas sus intervenciones. El meta, mucho más sobrio que en duelos anteriores, recibió los aplausos de los aficionados cada vez que blocó el balón.
Al Valladolid no le merman sus bajas de forma drástica. Es cierto que echa en falta la velocidad de Jose pero sin embargo no está acusando en exceso la dirección de André Leão. Ambos están lesionados pero el equipo sigue tirando del carro y encuentra soluciones a cada problema. Paco Herrera ha dado la batuta a Guitián, que lleva dos partidos jugando por delante de la defensa, y entre Jordán y Álex López le asisten desde cerca para que el balón salga con fluidez. A ello hay que sumar la polivalencia de Míchel, un todoterreno que se multiplica para atacar y defender, y la velocidad de crucero de Moyano y Balbi, dos laterales de largo recorrido que defienden sin fisuras y que se lanzan al ataque para convertirse en dos extremos. En una de estas incorporaciones, Moyano asistió a Juan Villar para que rompiese el empate inicial.
A partir de este instante comenzó otro partido. El Sevilla Atlético adelantó líneas y el Valladolid supo llevar el partido a su terreno. Aguantó bien las acometidas del rival con Guitián mandando por delante de los centrales y aprovechó los huecos que le dejaba el filial sevillista para darle mayor velocidad al juego. Jordán dio una lección magistral de cómo se mueve el balón, Míchel actuó de enlace con el ataque y Mata, que había susituido a Juan Villar, aprovechó la ocasión que le brindó Paco Herrera. Cuando un futbolista comienza la Liga de titular y se ve relegado al banquillo sabe lo mucho que cuesta recuperar el puesto.
El Valladolid, que duerme en zona de playoff tras esta victoria, había hecho lo más difícil y se conjuró para sentenciar. Era obligado ganar la batalla en el centro del campo. La velocidad en el juego y la precisión en los pases fortalecieron al Valladolid y Jordán puso la guinda a su antológica actuación con un golazo tras chutar desde la frontal del área. Caro sólo vio el balón en el fondo de su portería.