Real Valladolid (Crónica)
Un punto y gracias
Desastroso partido del Valladolid, que se pasó toda la segunda parte encerrado en su área para defender el temprano gol de Rodri / El modesto Huesca maniató a los de Garitano y encontró su premio en el minuto 84 / Kepa evita la derrota

Guzmán intenta un control del balón ante la presencia de Aythami, anoche, en El Alcoraz.-Photo-deporte
El modesto Huesca también dejó al descubierto las carencias del Valladolid. Ascendió la pasada temporada, su objetivo es la permanencia y ya desde las primeras jornadas lucha por escapar de la zona de peligro. En las seis primeras jornadas sólo ganó un partido, al colista Mallorca a domicilio. El Huesca es un equipo que suple con un generoso esfuerzo sus limitaciones. Con ese derroche de energía logró encerrar al Valladolid en el área durante toda la segunda parte. El equipo de Garitano mandaba en el marcador desde el minuto 6 merced a un gol de Rodri pero sobre el césped era superado de continuo.
El premio a su esfuerzo y al dominio abrumador le llegó al Huesca en el minuto 84. Y si no se produjo mucho antes fue por la destacada actuación de Kepa, bien colocado siempre y con una agilidad portentosa para desviar a córner multitud de lanzamientos y blocar otros numerosos remates. La segunda parte fue un monólogo. Los jugadores del Huesca le metieron intensidad al partido y los del Valladolid fueron dando pasos atrás para defender la renta debido a esa avalancha de juego. Al Valladolid le duraba un balón escasos segundos. La presión insistente del Huesca le ahogaba. Leo Franco, el veterano portero local, veía el juego plácidamente desde la distancia. Apenas vio el balón.
Asustó el descalabro del Valladolid. Decir ahora que regresa de El Alcoraz con un punto es una llamada al engaño. Un equipo que quiere ascender, por vía directa o en el playoff, debe ser más firme y ambicioso. El Valladolid que se vio en El Alcoraz fue blando, demasiado frágil. Rubio y André Leao desaparecieron en la segunda parte, Moyano y Hermoso fueron superados una y otra vez por las bandas y Juanpe y Timor se apañaron como pudieron en el juego aéreo, aunque con muchos apuros a pesar de su corpulencia, pero también fallaron continuamente en los balones rasos. El 0-1 que reflejó el marcador hasta el minuto 84 era totalmente engañoso. El Huesca había hecho méritos suficientes, y no sólo para empatar, sino también para darle la vuelta al partido. El empate se mascaba. Era cuestión de tiempo.
La primera parte fue diferente. El temprano gol del Valladolid dejó tocado al Huesca. Rubio movió bien el balón en el centro del campo. Se veía ambición en el juego y Mojica estuvo a punto de marcar el 0-2 tras un pase de Manu del Moral. Los jugadores del Valladolid reclamaron falta al colombiano -penalti-, pero el árbitro se desentendió. No quiso complicaciones y durante los 90 minutos actuó con la única intención de dejar contentos a todos. Pudo anular el gol de Rodri por una falta previa del propio delantero y debió mostrar la tarjeta roja a Iñaki López por un codazo a Rodri que castigó con una tarjeta amarilla.
El Valladolid del segundo tiempo decepcionó. Veía venir la reacción del Huesca y hasta podía plantear un férreo sistema de contención para sorprender al contraataque, pero a medida que avanzaba el crono renunció al balón porque se veía en apuros para alejarlo de su área. Perdía la batalla del centro del campo y su única misión consistía en mantener la portería a cero. Ya estaba descartada la opción de los contragolpes con la velocidad de Mojica por la sencilla razón de que casi toda la segunda parte se jugó en su línea de medios.