Fútbol: Real Valladolid
Esto es un castigo
Desastroso partido del Valladolid, incapaz de vencer a un Osasuna que huye del descenso / El único gol blanquivioleta lo marcó Miguel Flaño en propia puerta / Rubi retrasa a Mojica al lateral izquierdo

Óscar Díaz se dispone a chutar ante la presencia de Vujadinovic, ayer en Zorrilla-Pablo Requejo
El problema no es decir adiós al ascenso directo. Hay algo que puede resultar más grave, cómo llegará el Valladolid al playoff. Las sensaciones son pésimas a falta de cuatro jornadas para que la Liga baje el telón. El 0-3 de Huelva fue un espejismo. Lo demostró este sábado Osasuna en Zorrilla con un planteamiento ultradefensivo que ahogó todos los ataques del equipo de Rubi.
Dejar escapar el tren del ascenso directo es muy peligroso. Para lograr el billete de la tercera plaza hay que superar dos eliminatorias frente a rivales que ahora mismo están jugando mejor que el Valladolid y suman de tres en tres.
El partido contra Osasuna fue un castigo. Para empezar, Rubi sorprendió con un cambio en el lateral izquierdo. Dejó en el banquillo a Peña y alineó a Mojica, que ha firmado sus mejores actuaciones cuando ha actuado como extremo izquierdo. El colombiano no encontró problemas a la hora de eludir el marcaje de Buñuel, pero tuvo que realizar un trabajo añadido al verse obligado a iniciar sus internadas desde una posición más retrasada. No fue la única sorpresa. André Leao, indiscutible para el técnico hasta hace un mes, también vio el partido desde el banquillo. El técnico había convocado a 20 jugadores y finalmen te descartó a Jeffren y Rueda; el caso del atacante apenas llamó la atención pero la exclusión del central confirma que no tiene confianza en él.
Osasuna metió al Valladolid en su particular tela de araña. Montó un fuerte dispositivo en defensa y le dedicó un marcaje severo a Roger. Tres centrales fueron un obstáculo insalvable para el pistolero, que intervino muy poco en el juego porque tampoco le llegó el balón con la frecuencia de partidos anteriores. Osasuna vino a Zorrilla con las ideas muy claras. Tenía bien estudiados a varios jugadores blanquivioleta y no le importó darle el balón al Valladolid durante muchos minutos, aunque ya se preocupó de que lo tuviera lejos del área.
Los marcajes incómodos y la falta de ideas del Valladolid provocaron una mezcla explosiva y permitieron que Riesgo, el meta visitante, fuera un espectador más durante varias fases del encuentro. Cada vez que Rubio buscaba la conexión con Óscar, dos jugadores de Osasuna cerraban los accesos al área. En una de las escasas ocasiones en las que que el Valladolid burló el férreo sistema de contención, Riesgo desvió el cabezazo de Roger. Fue la única ocasión de peligro en todo el partido.
El Valladolid se encontró este sábado con otro adversario, el cronómetro. Tenía prisa por sacar el partido adelante y en el segundo tiempo jugó todavía peor. Era tal el desastre en el juego de creación -el Valladolid no creaba ocasiones ni por las bandas ni por el centro- que Osasuna vio la posibilidad de llevarse un botín más suculento y dio un paso adelante con el trabajo infatigable de Sisi y el peligro que siempre lleva a en sus botas Nino.
En partidos como el de este sábado es casi imposible ver goles. El del Valladolid se lo metió Osasuna en propia meta en una acción desafortunada de Miguel Flaño, pero fue el propio defensa quien enmendó el desliz casi a renglón seguido al cabecear sin oposición una falta.
A Rubi le fallaron este sábado el plan A y el B. Muchos de los jugadores que actuaron de inicio tuvieron una tarde discreta y los que entraron en el transcurso de la segunda parte no mejoraron el pobre espectáculo. Algunos futbolistas parecen condenados al banquillo e incluso a la grada y otros que llegaron para fortalecer la plantilla están viviendo el peor momento de la temporada. El empate fue el mal menor porque el árbitro no dio validez a un gol de Nino en el minuto 94.