Una escultura recordará la Controversia de Valladolid y su defensa de los derechos de los indígenas
El Ayuntamiento encarga al gallego Francisco Remiseiro un conjunto, con De las Casas y Ginés de Sepúlveda, para conmemorar los trascendentales debates en el Colegio de San Gregorio

Al fondo de la imagen, rincón donde se emplazará el conjunto escultórico
En el 475 aniversario de la conocida como Controversia de Valladolid, extraordinario debate en el que, por primera vez, la dignidad y los derechos de los pueblos indígenas de América fueron defendidos por Fray Bartolomé de las Casas, la ciudad recordará con una escultura semejante hito histórico.
Una escultura que, claro está, será emplazada en las inmediaciones del Colegio de San Gregorio, que durante agosto y septiembre de 1550 y parte de 1551 se convirtió en el escenario de reflexión, de choque entre posturas enconadas. Frente a las tesis del citado dominico, nombrado por el cardenal Cisneros primer protector de los indios, las de quienes, como Juan Ginés de Sepúlveda, contrario a las Leyes Nuevas de Indias, negaban los derechos naturales de aquellos y justificaban la guerra justa contra los que se resistían a la conquista, pecadores e idólatras.

Detalle de una talla del escultor gallego.
La concejalía de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid ha puesto en marcha un procedimiento negociado sin publicidad y sin concurrencia para adquirir una escultura que sirva para conmemorar la efeméride.
Con un presupuesto máximo de 35.000 euros, la obra será realizada por el escultor Francisco Rodríguez Remiseiro (Barro, Pontevedra; 1975). Tendrá un plazo de ejecución de cuatro meses. En su taller, el gallego trabaja la ebanistería, la carpintería, la escultura en madera y la cantería.
«Teniendo en cuenta los diferentes estudios y proyectos redactados durante los últimos años para el Museo Nacional de Escultura, en los que se podía incluir este espacio, la actuación urbanística debe contemplar la reversibilidad y la reutilización de lo ejecutado, por si futuras actuaciones pudiesen afectar a lo realizado, por lo que la pieza escultórica, de igual manera, no condicionará de modo alguno futuros desarrollos o nuevos tratamientos del espacio», advierten desde la concejalía.
«El objetivo es que el conjunto del espacio urbano en el que se busca intervenir arquitectónica y plásticamente se perciba como una suerte de instalación contemporánea, con contenidos de nueva escenografía urbana –entre lo arquitectónico, lo plástico y lo escenográfico–, que evoquen en la memoria colectiva –de quienes habitan y de quienes visitan la ciudad– el marco conceptual en el que se produjo el debate; la confrontación intelectual de dos corrientes antagónicas de pensamiento dentro de la orden dominicana, y una controversia pionera que sentaría las bases sobre las que se desarrollaría –mucho más tarde– la consideración universal de los derechos humanos».
La escultura se emplazará en un espacio abierto entre el jardín del Museo Nacional de Escultura y la fachada principal de la Casa del Sol.

Remiseiro, en su taller.
La escultura de Remiseiro deberá cumplir con una serie de requisitos, además de los ya citados. Así, el conjunto deberá presentar un mínimo de dos personajes, Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, representados a un tamaño natural o cercano al natural. Los personajes incluidos han de sugerir, de manera verosímil, una actitud de conversación seria, de manera que evoquen lo que pudo ser un momento del debate. Deberá garantizar la adecuada fijación al pavimento de los elementos propuestos, incluyendo si lo hubiera alguna pieza que haga las veces de peana clásica o la colocación de manera conjunta o independiente de algún texto alusivo a la conmemoración que se procura. De igual modo, los materiales de ejecución serán acordes con el entorno urbano en el que se ubicará el conjunto, buscando garantizar su perdurabilidad y su adecuación y diálogo con el contexto monumental de toda la zona.