Diario de Valladolid

La ópera vuelve al Calderón de Valladolid con la OSCyL y el fatalismo de Mascagni y Leoncavallo

Nimrod David Pfeffer y Joan Anton Rechi dirigen ‘Cavalleria rusticana’ y ‘Pagliacci’ con la participación del Coro Calderón Lírico y Voces Blancas

Pffefer, Esbec y Sancho, esta mañana.

Pffefer, Esbec y Sancho, esta mañana.

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Se acerca uno de los momentos más esperados para los aficionados, una cita ineludible desde hace más de una década en cada temporada del Teatro Calderón. Vuelve la ópera al gran coliseo de Valladolid, que produce junto Abao Bilbao Ópera un programa doble en torno a Cavalleria rusticana, de Mascagni y Pagliacci, de Leoncavallo.

Con dirección musical y escénica de Nimrod David Pfeffer y Joan Anton Rechi, con la OSCyL en el foso, con un reparto en el que destacan Mónica Conesa y Arsen Soghomonyan, en los papeles de Santuzza y Turiddu, así como Claudia Pavone y Rodrigo Esteves, en los de Nedda y Tonio, con la participación del Coro Calderón Lírico de Sergio Domínguez –en plena celebración de su 25 aniversario– y del Coro Voces Blancas de Clara de los Ojos, el Teatro Calderón ha agotado casi todo el papel.

Rechi, durante la presentación esta mañana en el Calderón del programa, resaltó el reto de enfrentarse a dos títulos emblemáticos del verismo italiano –corriente caracterizada por su realismo, por la crudeza y violencia de sus temáticas, y por sus humildes personajes–. «Siempre había sentido fascinación por los dos títulos. Cuando me propusieron hacerlos, pensé en la idea de encontrar una dramaturgia que pudiera unir las dos piezas, que no solamente se hicieran juntas por la tradición de hacerse, sino que tuvieran una historia en común. Y me interesó especialmente cómo, muchas veces, en pequeñas comunidades, en pequeños pueblos, se repiten las tragedias. Pasa una y, al cabo de 50 años, pasa otra, y es como que tienen un signo maldito, algo que las relaciona con las tragedias griegas, como una energía que se repite. Quise trabajar con esa idea de las tragedias repetitivas; retratar esas comunidades pequeñas con historias claustrofóbicas, esos pequeños pueblos en los que todo el mundo se conoce, sabe lo que pasa en las casas donde hay persianas, donde sientes muchas veces presión, ganas de escapar, pese a la imposibilidad de poder hacerlo», apuntó. Triángulos amorosos, celos, abandonos, traiciones, deseos de venganza para un cóctel fatal.

«Es un momento cumbre de la temporada. Habrá más colaboraciones entre la OSCyL y el Calderón. El Intermezzo de Cavalleria rusticana es uno de los momentos cúlmenes de la música. Y la Orquesta estará ahí, en un momento fantástico, a un mes de volver a actuar en el Concertgebouw de Ámsterdam, siendo ya una de las mejores de España y posicionada en el entorno internacional como una imprescindible», celebró Mar Sancho. José María Esbec, director artístico del Calderón, confirmó que el próximo año colaborarán en dos programas: uno de ópera y otro de zarzuela.

Pfeffer, por su parte, reconoció «el placer» de guiar por primera vez a la OSCyL por las obras de Mascagni y Leoncavallo. Y tras celebrar el poder contar con un elenco «top» –también con Rodrigo Esteves, Blanca Valido, Manuela Custer, Gerardo López y Jan Antem– y con unos coros «maravillosos», explicó el reto de buscar una cierta unidad en el tratamiento de dos óperas que suponen «el clímax del verismo a finales del siglo XIX». «Comparten mucho en común, pero son bastante diferentes. Es bueno tener la oportunidad de yuxtaponer ambas. Cavalleria es más transparente y lírica. Pagliacci es más intensa, más polifónica».

En ese sentido, Domínguez reconoció la mayor exigencia para su formación de la obra de Leoncavallo. «El lenguaje técnico, vocal, de Payasos es instrumental más que vocal. Hay momentos intensos que exigen una calidad dramática al grupo muy importante», subrayó el director del Coro Calderón Lírico.

También Clara de los Ojos abordó la dificultad del desafío al que se enfrenta la docena de miembros del Coro Voces Blancas con Pagliacci. «Son diez minutos de escena y una partitura de 20 páginas, pero es el mayor reto al que se han enfrentado por ese lenguaje más instrumental».

Con casi todo el papel vendido, el programa doble Cavalleria rusticana / Pagliacci ocupará la cartelera del Teatro Calderón el 22, 24 y 26 de abril (19.00 horas).

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