La Juan Ramón Jiménez Foundation premia los versos del poeta de Valladolid Boris Rozas
La entidad creada con el objetivo de «celebrar y honrar el legado del poeta» en su exilio en EEUU reconoce al vallisoletano por el poemario 'Wes Borland aprende a tocar de oído'

Detalle de la portada del poemario
La Juan Ramón Jiménez Foundation, entidad creada con el objetivo de «celebrar y honrar el legado del poeta» en su exilio en la localidad estadounidense de Coral Gables, en el estado de Florida, dio a conocer ayer al ganador de su VI Premio Internacional de Poesía, que resultó ser el vallisoletano Boris Rozas, que con los versos de Wes Borland aprende a tocar de oído se impuso a los más de 500 poemarios –procedentes de más de 40 países– recibidos por la organización.
El vate nacido en Buenos Aires (1972), autor de obras como Ragtime (2012), Las mujeres que paseaban perros imaginarios (2017) o Annie Hall ya no vive aquí (2018), sedujo al jurado con una obra que «destacó por su singular fuerza lírica y su profunda coherencia poética». Con sus versos entra a formar parte de un palmarés en el que figuran el portorriqueño Efe Rosario, la mexicana Jeannette L. Clariond, el cubano René Fuentes. el onubense Manuel José de Lara y la también cubana Barbarella D´Acevedo.

Una imagen reciente de Boris Rozas
Durante las deliberaciones, Henry Ballate, presidente de la Juan Ramón Jiménez Foundation y responsable de arte de la editorial neoyorquina Art-Sôlido, aseguró que «hay libros que no se leen: se escuchan. Este es uno de ellos. Wes Borland aprende a tocar de oído no avanza como una historia, sino como un disco de confesiones, donde cada poema funciona como una pista distinta dentro de un mismo álbum de resonancias. Aprender de oído es aprender sin método, sin partitura, guiado solo por la intuición y el temblor. Es ensayar la vida sin manual, buscando la nota exacta en medio del ruido del mundo».
Según informaba este martes el sello en su página web, Wes Borland aprende a tocar de oído «es un poemario de aliento genuinamente clásico, construido desde la intimidad y el recogimiento. Sus textos avanzan con una cadencia contenida, donde el silencio y la oscuridad funcionan como aliados de la palabra».
«El poemario se articula como una suite en tres movimientos, Detrás de nosotros todo está gris, Paralaje y Auge y amparo de las bestias, que recorren distintas fases de una misma educación sensorial: el despertar y la pérdida, el desplazamiento de la mirada y, finalmente, el retorno al cuerpo y a lo esencial. A lo largo del libro, la voz poética dialoga con una constelación de presencias literarias y musicales que no funcionan como citas, sino como frecuencias compartidas: Bachmann, Stevens, Pizarnik, Janis Joplin o Adonis aparecen como sombras tutelares de un linaje poético marcado por el exilio, la música y la intemperie», añade la editorial.

Detalle de la portada del poemario