Del Palacio: «hasta la vejez parece hoy una enfermedad»
Morboria revisa el clásico que ya representó en 2006 y reivindica la actualidad de su crítica

Fernando Aguado es el Argán de Morboria Teatro.-CARLOS BANDRÉS
Si hay una compañía a la que le sobran las presentaciones en el Olmedo Clásico, esa es Morboria, que acude hoy por octava vez a la Corrala del Palacio del Caballero con un Molière, El enfermo imaginario, que ya levantó en la primera edición del Festival de Teatro en 2006. La compañía de Eva del Palacio y Fernando Aguado recupera «renovada» y «ampliada» la historia del hipocondriaco y amargado Argán, ese hombre ridículo dispuesto a casar a su hija Angélica con el hijo de su doctor Diafoirus con tal de ahorrarse todo el dinero que malgasta en matasanos. Fue la última farsa que escribió Jean-Baptiste Poquelin, que murió dando vida, precisamente, a su patético protagonista.
«Es una obra maestra de Molière, así que el texto es intocable», aseguró ayer a este diario Del Palacio, responsable de la versión y dirección de la obra, y que da vida además a la criada de Argán. «Han pasado muchos años. Nuestra vida ha cambiado, tenemos más experiencia pero también hemos visto el sufrimiento, la muerte de seres queridos... Esta es una comedia con un fondo trágico brutal. Ahora estamos más sensibilizados con el sufrimiento, lo que nos acerca más a lo que vive el protagonista», afirmó.
En la nueva versión, Morboria incluye la interpretación de tres músicos que abordan la partitura original de Marc-Antoine Charpentier. Y añade una ensoñación en la que se le aparece la Muerte a Argán. «El hipocondriaco lo que tiene es miedo a la muerte», explicó Del Palacio, que subraya lo mucho que resuenan los palabras de Molière en el presente... En muchos sentidos. «No deja títere con cabeza», advirtió.
«Hoy hasta la vejez parece una enfermedad, porque así lo dice la industria farmacéutica. La nuestra es una sociedad supermedicada cuando ya Molière se quejaba de lo que había que pagar a los boticarios por todos los ungüentos que recetaban. Es una salvajada», protestó la directora, que reconoce haber añadido tres frases de su cosecha para hacer más clara su conexión con el presente –hoy Argán estudiaría un máster para sacar su falso título de Medicina, por ejemplo–. Porque también hoy hay ignorantes que se dejan manipular por remedios milagrosos. ‘Con una toga y un bonete, todo charlatán resulta un sabio’, escribió Molière. «Hoy vemos cómo hay abogados, notarios o médicos que son auténticos crápulas que se mueven exclusivamente por su propio interés», concluyó Del Palacio.