Diario de Valladolid

ÁLBUM ILUSTRADO SEGUNDO TRABAJO, TRAS ‘LA PRIMERA PALABRA DE MARA’

Ángel Domingo fabula sobre el poder de la inocencia

El vallisoletano publica en A Buen Paso ‘La casa de los erizos’, ilustrado por Mercè López

Mercè López y Ángel Domingo, ayer en El Lobo Feroz junto a ilustraciones y varios ejemplares del cuento.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Mercè López y Ángel Domingo, ayer en El Lobo Feroz junto a ilustraciones y varios ejemplares del cuento.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Publicado por
Julio Tovar
Valladolid

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Casi al tiempo que parece desplomarse, al fin, la temperatura, y casi con los primeros aguaceros de la estación, ha llegado a las librerías el segundo álbum ilustrado del autor vallisoletano Ángel Domingo (1975), presentado ayer en la librería El Lobo Feroz. Un cuento que combate el frío de unos tiempos salvajes con la calidez que transmiten sus pequeños e inocentes protagonistas.

«Supieron que sería un invierno duro cuando sus narices dejaron de sentir el frío. De las púas les colgaban témpanos de hielo y los estornudos se congelaban antes de explotar...». Así comienzan su peripecia las criaturas de La casa de los erizos (A Buen Paso); un peregrinar en busca de un lugar más cálido que el desprotegido matorral en el que pasaron el verano y que, como todo buen viaje, tiene algo de descubrimiento, de aprendizaje personal superando peligros y encuentros poco recomendables.

«Era un cuento que tenía en el cajón desde hacía mucho tiempo», explicó Ángel Domingo a este diario antes de la presentación en El Lobo Feroz, donde acudió junto a la actriz de Líbera Teatro Anahí Santos, que interpretó el cuento, la fundadora de la agencia Pencil Ilustradores Sandra López, y la ilustradora del álbum Mercè López. «La historia me surgió viendo uno de esos informativos en los que descubrimos las tropelías que somos capaces de cometer en las guerras. Uno se da cuenta de cómo acabamos usando el ingenio humano, tan sorprendente e imaginativo, para arruinarnos la vida y destruir el planeta. Quizá toda la tecnología que somos capaces de crear tendría otro uso en manos de un ser más ingenuo, más bueno», reflexionó el vallisoletano.

una mirada pura

Con esa idea en la cabeza, el autor de La primera palabra de Mara trató de adoptar la mirada inocente, pura, que habrían de tener los miembros de la familia erizo, una prole que acabará reunida para disfrutar de la narración de historias. Ingenuos o no, lo cierto es que los pequeños mamíferos hallarán una forma de darle sentido a la ruina desatada por la acción destructora del ser humano.

Como ocurriera con su anterior trabajo, La casa de los erizos no es una historia moralizante. «Como lector no me gustan esos libros que dicen qué hay que pensar. Prefiero los que invitan a reflexionar, los que ofrecen lecturas abiertas para que cada uno extraiga su propia idea. Eso es lo que quiero hacer también como autor. Se trata sólo de contar una historia, una fábula», afirmó Domingo.

El también miembro de Pencil Ilustradores destacó el trabajo realizado por Mercè López a la hora de iluminar su cuento. «Hemos conseguido una gran complicidad entre el texto y las imágenes –algunas de ellas se despliegan–. Hacía tiempo que hablábamos de hacer algo juntos, así que cuando la editorial propuso su nombre me pareció estupendo, era la oportunidad que buscábamos».

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