Diario de Valladolid

EXPOSICIÓN ‘elogio del silencio, arte japonés’

Pasión evoca la estética contenida del teatro noh

La sala reúne un centenar de obras de prestigiosos artistas especializados en representar dramas teatrales

Un hombre contempla algunos ‘kakejiku’ de la exposición. Al lado,  detalle de una obra. -PABLO REQUEJO

Un hombre contempla algunos ‘kakejiku’ de la exposición. Al lado, detalle de una obra. -PABLO REQUEJO

Publicado por
Ana de la Fuente

Creado:

Actualizado:

La sala del Museo de Pasión se impregna del arte y la cultura japonesa con la muestra Elogio del silencio. Arte japonés y teatro noh. Una exposición que introduce al espectador en la milenaria cultura nipona a través de sus manifestaciones teatrales más características invitándole a despojarse de cualquier concepto de teatro convencional para adentrarse en la austeridad, solemnidad y sobriedad de unos actores que logran transformar este arte escénico en toda una proeza estética cargada de simbolismo.

Elogio del silencio reúne hasta el 11 de diciembre un centenar de obras, procedentes en su mayoría de la colección ‘Pájaro Profeta’ de José Antonio Giménez, planteando un recorrido por el teatro japonés tanto en su vertiente clásica, el noh, como en la popular, el Kabuki, manifestación que sintetiza toda la tradición artística, filosófica, literaria y musical de la milenaria cultura.

La estética del noh es «expresar lo máximo con lo mínimo», explicó ayer David Almazán, comisario de esta exposición, que se estructura en dos espacios complementarios. Así, mientras la sala principal exhibe una selección de pinturas realizadas sobre seda de destacados artistas especializados en la representación de dramas teatrales como Kano Doju, Matsukawa Ryüchin, Kajino Genzan, Matsuno Sofu o Yamaguchi Ryoshu, el segundo piso reúne una colección de estampas y grabados de colores vivos e intensos realizados por Tsukioka Kogyo, quien dedicó su vida a dibujar diversos aspectos de todo el repertorio de teatro noh. Sus grabados siguen la tradición xilográfica japonesa (nishiki-e) empleando una plancha de madera diferente para cada uno de los colores de la composición diseñada por el artista.

Declarado Patrimonio de la Humanidad, el teatro noh hunde sus raíces en la Edad Media y es «el teatro en activo más antiguo de todo el planeta».

«No está concebido para entretener ni divertir. Su lenguaje es mucho más profundo y su estética se basa en la simplicidad», apuntó Almazán. Una estética sobria, contenida y un tanto misteriosa inspirada en el budismo zen buscando acercar al espectador a una dimensión espiritual.

Una de sus características principales, además de un rico vestuario, es el empleo de las máscaras con las que los actores cubren su rostros y que les sirven para identificarse con sus personajes. Un hecho que, aunque, a priori, pudiera parecer que limita la expresividad de sus protagonistas, la gran perfección con la que están talladaspermite que solo con leves movimientos de su rostros, los actores sean capaces de transmitir todos los sentimientos del ser humano como los celos, la ira, el amor o la paz.

Conductas que pueden observarse en las pinturas destinadas para colgar y en soporte enrollable (Kakekiju) que forman parte de esta exposición y que reproducen amores atormentados o desgarradoras escenas protagonizadas por dioses, demonios, guerreros, mujeres o dementes.

tracking