DETENCIÓN CAPO DE CAPOS
'Don Mico', el sanguinario mafioso que pasó de la cafetería La Lord de Soria a la cárcel
El 'capo de capos' de la mafia calabresa prácticamente regentaba el histórico establecimiento y disfrutó del vermú de Viernes de Toros en el bar antes de su detención

La cafetería La Lord de Soria, donde fue detenido el capo 'Don Mico', en la foto pequeña
'La Lord' es uno de los establecimientos más míticos de Soria una histórica cafetería que hace pocos meses cambió de dueños. Ese era el epicentro de la vida del sanguinario mafioso Domenico Pavligianiti, 'Don Mico', en su vida en Soria. Allí disfrutó del vermú del Viernes de Toros antes de ser detenido en una operación coordinada por la Interpol. De La Lord de vuelta a Italia donde tiene pendientes 19 años de prisión por su larga historia criminal.
La histórica Lord cambió de manos a finales del año pasado. Tras una ambiciosa reforma abrió sus puertas en abril ofreciendo a sus clientes una mezcla de cocina peruana y española. Las fuentes consultadas por este medio indican que era habitual ver a Don Mico en el bar tomando una cerveza como cualquier vecino de Soria. Muy cercano a la nueva gerencia incluso les ayudaba en la tarea de sacar adelante el establecimiento. Paviglianiti asumía también la responsabilidad con los proveedores como si fuera el dueño.
El pasado Viernes de Toros la situación de 'Don Mico' en Soria cambió. Mezclado entre los sorianos y forasteros que disfrutaban del día más alocado de las fiestas el jefe de jefes de la peligrosa Ndrangueta tomaba una cerveza como un parroquiano más. Serían las últimas en libertad. Tras salir del establecimiento, pasadas las 19.00 horas, sería detenido en el denominado embudo del Espolón, junto al parque de La Dehesa. El punto de la detención está a escasos 70 metros de La Lord.
El mafioso fue reducido por tres agentes de paisano ante la atónita mirada de los pocos viandantes que pasadas las 19.00 horas pasaban por ese punto de la ciudad, ajenos al bullicioso Viernes de Toros. Fuentes policiales consultadas por este medio confirmaron que la detención de Paviglianati se llevó a cabo en la parte final del parque de la Dehesa. El seguimiento practicado al jefe mafioso tras salir de la Lord encaminó el dispositivo hacia esa zona. Justo donde se estrecha el paso se activó la detención.
El denominado embudo del Espolón fue el resultado de las obras del aparcamiento subterráneo y en su momento levantó muchas quejas de los vecinos y campañas de recogida de firmas porque apenas hay espacio para que pasen dos personas a la vez. Sin saber que estaba siendo vigilado ‘Don Mico’ se encaminó a ese punto de la ciudad donde apenas hay escapatoria. Tres agentes, vestidos de paisanos, procedieron a su arresto empujando su cuerpo hacia las rejas del parque.
La detención sólo pudo llamar la atención de las pocas personas que pasaron por el embudo. Pudieron verla en detalle, eso sí. Al menos tres policías de paisano, uno de ellos mujer, inmovilizando a un hombre de no gran envergadura, pelo entrecano, bigote y barba no muy poblados y que presentaba una herida como de raspadura en el pómulo.
Aparentemente, se trataba de la captura de un carterista, un asunto menor en todo caso, era impensable que un delincuente de envergadura como un responsable mafioso campara a sus anchas en pleno Espolón de Soria. Con expresión resignada, que no ocultaba cierta rabia y concesión a los agentes, lucía polo azul y pantalón vaquero.
La Policía Nacional aún no ha emitido comunicado alguno sobre la detención del capo de la mafia calabresa, más allá de un mensaje en ‘x’ con el vídeo del momento en el que Paviglianiti es introducido en un furgón policial, con las brazos a la espalda y esposado, en un garaje de Soria. Fuentes consultadas por este medio insisten en que la operación está «en curso» por lo que todas las actuaciones se están desarrollando con la máxima discreción.
La Fiscalía de Reggio Calabria sí difundió un comunicado a los medios transalpinos en los que, entre otras cuestiones, avanzaba que en los próximos días se iniciarían los trámites «para su traslado a Italia». En esa comunicación se recuerda, tal y como hizo la Policía Nacional, que tiene pendientes el cumplimiento de 19 años de cárcel.