CLUB DE PRENSA
Junta, operadores y tecnológicas fijan el uso inteligente de los datos como reto para la movilidad futura
Los ponentes coinciden en que "la ciberseguridad es un pilar clave" para proteger tanto los derechos de los ciudadanos como los de las empresas

Pablo Lago, Alejandro Fernández, José Luis Sanz Merino, Tomás Castro, Vicente Alciturri y Fernando García.
El Club de Prensa de El Mundo de Castilla y León reunió este viernes en el Hotel Ciudad de Valladolid, a responsables públicos, directivos del sector del transporte y empresas tecnológicas para debatir sobre cómo la innovación, la normativa y la digitalización están redefiniendo el futuro de la movilidad en la Comunidad. Bajo la moderación de Pablo Lago, director de este periódico, el consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, compartió mesa con Alejandro Fernández, CISO de ALSA; Fernando García, presidente de la Federación Empresarial Castellano y Leonesa de Transporte en Autobús (FECYLBUS); Vicente Alciturri, vicepresidente de CONETIC y presidente de SEMICROL; y Tomás Castro, CEO de PROCONSI, en un foro en el que la movilidad se volvió a reivindicar como "un elemento fundamentalmente de igualdad social, en una de las patas de eso que llamamos estado de bienestar social" en un territorio tan amplio, disperso y envejecido como es la Comunidad.
Uno de los ejes del debate fue el impacto de Buscyl, el sistema de bonificación del transporte público por carretera de la Junta, que el consejero definió como una medida llamada a quedarse: "La decisión es de vocación de permanencia y si es útil para las personas, hay que seguir con ello", subrayó, al tiempo que recordaba que el objetivo de la política de movilidad autonómica es garantizar una "rentabilidad de carácter social", asegurando que incluso quien vive "en un pueblecito de Castilla y León tenga al menos una oportunidad de moverse a un centro prestador de servicios".
Desde el lado empresarial, Fernando García reivindicó el papel de los operadores de autobús en esa transformación, recordando que "lo único que hacemos es llevar a la gente de un lado para otro", algo "muy importante dentro de todo el desarrollo que se está llevando a cabo en Castilla y León, con la aplicación de la tarjeta Buscyl", un cambio que, a su juicio, es "prácticamente como cuando pasamos de las diligencias a llevar a los motores de combustión", especialmente para las pequeñas compañías que han pasado de apuntar los billetes "en un papel" a integrarse en sistemas digitales complejos.
Castilla y León
Buscyl avanza y acumula ya más de 2,3 millones de viajes en Castilla y León
Andrea Villares
En paralelo, las tecnológicas presentes en la mesa, con Tomás Castro y Vicente Alciturri al frente, insistieron en que la revolución digital del transporte no se limita a poner dispositivos a bordo, sino que obliga a repensar la interoperabilidad entre plataformas, la gestión de datos abiertos, el futuro reporte fiscal en tiempo real y la factura electrónica, alertando de que "hablamos mucho de interoperabilidad, normalización, espacio de datos y curiosamente nos movemos en sentido contrario" si se multiplican los formatos y las pasarelas sin una estrategia clara.
El otro gran hilo conductor fue la ciberseguridad. Alejandro Fernández explicó que "el término CISO viene del inglés Chief Information Security Officer" y que su función es, en esencia, garantizar que toda esa digitalización se hace "siempre desde la seguridad", porque "en el entorno de la digitalización y de la innovación, la ciberseguridad es un pilar base" para proteger tanto los derechos de los ciudadanos como los de las empresas. Ante un escenario en el que "el crimen físico y el crimen digital están de la mano" y en el que "antes alguien te robaba la cartera porque estaba al lado tuyo, ahora te roban la cartera a cientos de miles de kilómetros", defendió la necesidad de diseñar servicios con "seguridad por defecto o desde el diseño" y de apoyarse en referentes como INCIBE o empresas especializadas de la Comunidad para que la innovación no abra la puerta a nuevos riesgos.
Fernando García (FECYLBUS): "Lo único que hacemos es llevar a la gente de un lado para otro"

Fernando García, presidente de la Federación Empresarial Castellano y Leonesa de Transporte en Autobús (FECYLBUS).
El presidente de la Federación Empresarial Castellano y Leonesa de Transporte en Autobús, Fernando García, dio voz al día a día de las empresas que materializan la política de movilidad sobre el terreno. Se definió con ironía como "presidente por muchos pecados" y comenzó su intervención resumiendo con sencillez su función: "Nosotros, a fin de cuentas, los operadores, lo único que hacemos es llevar a la gente de un lado para otro", algo que consideró "muy importante dentro de todo el desarrollo que se está llevando a cabo en Castilla y León, con la aplicación de la tarjeta Buscyl".
García explicó que la implantación de Buscyl y del sistema ITS ha supuesto una auténtica revolución para un tejido empresarial muy heterogéneo. Recordó que en Castilla y León conviven grandes grupos con un elevado desarrollo tecnológico con pequeñas compañías familiares que "llevaban los billetes en un papel", y que por eso calificaba este cambio de "radical", como "lo de la diligencia del motor de combustión", porque "ahora va a ser todo digital". En su opinión, el apoyo de la Junta ha sido determinante al asumir la financiación de los dispositivos embarcados y facilitar que incluso las empresas más modestas puedan subirse al tren de la digitalización.
El responsable de FECYLBUS puso el acento en la desigual capacidad de adaptación entre grandes y pequeñas empresas, y en el papel de la federación como puente. Admitió que "un señor que tiene un EBTC pequeñito, en un pueblo de la montaña de León, tendrá más dificultades que una empresa más grande", pero defendió que "para eso estamos nosotros, en la federación, como cauce de colaboración con la Administración, y para formar e informar a todos de este desarrollo, que es positivo para toda la comunidad". Esa labor de acompañamiento, sostuvo, es imprescindible para que la digitalización no se convierta en una nueva forma de brecha entre operadores.
Uno de los bloques en los que más incidió fue el de la financiación. Recordó que, a día de hoy, "las empresas necesitan financiación. Es fundamental. Y encima ganar dinero. Al menos no empatar", y describió el sistema vigente en Castilla y León como una "subvención a la explotación" que cubre las líneas deficitarias, especialmente en el medio rural, frente a otras áreas metropolitanas donde la mayor demanda permite mayor rentabilidad. Aun así, insistió en que "hace falta que haya una regulación para la financiación, que es lo que nosotros como colectivo estamos pidiendo ya hace mucho tiempo", para que la venta de billetes pueda articularse como una "liquidación de servicios con la administración" y no solo como una subvención al déficit, algo que hoy la normativa no permite.
García también aportó la perspectiva de la demanda, destacando cómo muchas personas han «descubierto» el autobús gracias a la gratuidad de Buscyl. En su intervención final agradeció "a todos esos usuarios que nos han descubierto", y tuvo palabras de reconocimiento para la Junta por "esta medida muy acertada que se está llevando a cabo" y que, aseguró, "es la envidia de otras comunidades". A su juicio, el aumento de viajeros no se explica solo por el precio, sino porque muchos ciudadanos han comprobado que el servicio "les podía resolver sus necesidades de movilidad" y "se han quedado a vivir en el servicio de transporte", aparcando el coche particular.
Tomás Castro (PROCONSI): "A partir de ahora va a ser todo totalmente distinto, como cuando nació Internet"

Tomás Castro, CEO de Proconsi.
Tomás Castro, CEO de PROCONSI, actuó como gran hilo conductor de la dimensión tecnológica del debate. Comenzó agradeciendo al periódico "la oportunidad de poder generar foros como este", que permiten tener "un contacto con la sociedad" y, en particular, con los operadores de transporte presentes en la sala. Subrayó que la palabra "digitalización" se ha vuelto "muy manida, muy recurrente", pero advirtió de que lejos de ser un proceso cerrado "no se acaba nunca", porque "la tecnología realmente está continuamente evolucionando" y hoy "estamos viviendo en un momento muy disruptivo". "A partir de ahora va a ser todo totalmente distinto, como cuando nació Internet".
Castro explicó que la transformación digital del transporte se sostiene sobre cuatro grandes pilares que quiso "trasladar" para sensibilizar al sector ante los procesos que "os vienen" y que "van a ir funcionando como Buscyl". El primero es la sensorización de los vehículos mediante tecnologías IoT, que permiten dotar a los autobuses, taxis o VTC de "sistemas embarcados" más complejos que recogen información que antes era "difícil de conseguir". "El primer objetivo es sensorizar nuestro transporte para tener elementos de información", dijo, recordando que ya existe "una central de operaciones en León" que "recibe toda la información" generada en ruta.
El segundo pilar es la comunicación. Castro insistió en que toda esa información que viaja desde los vehículos hasta el centro de control incluye datos de pasajeros, información financiera y parámetros de explotación, y que "toda esa información hay que protegerla". Subrayó la importancia de las comunicaciones 5G, que "nos van a permitir esa comunicación de una forma más fluida incluso que los temas que tenemos por fibra", y planteó la necesidad de desplegar "sistemas de seguridad transversal" que acompañen la instalación de nuevos sistemas electrónicos en los autobuses.
El tercer elemento clave es la creación de espacios de datos abiertos. "Son las nuevas plataformas que se están poniendo en marcha que permiten tener datos en abierto. Los datos en abierto son un poco el futuro. Y sobre todo en todo el tema de movilidad", expuso, convencido de que combinar datos de administraciones (ayuntamientos, gobiernos regionales) y de empresas privadas permitirá "una mayor explotación y mayores recursos" y, en última instancia, "mejorar muchas cosas", principalmente "el servicio a nuestros usuarios del transporte".
Sobre esa base se levanta el cuarto pilar: la inteligencia artificial. Castro recordó que el transporte lleva años utilizando algoritmos para calcular tiempos de parada, pero que esos algoritmos eran "concretos" y con una "función específica". Hoy, gracias a las redes neuronales y a la IA generativa, se abren "posibilidades inmensas", no solo para optimizar esas funciones sino para "automatizar procesos y que se ejecuten para tomar decisiones en tiempo real", desde el diseño de rutas hasta la gestión de incidencias.
El tecnólogo ejemplificó ese potencial con la descripción del centro de control que Proconsi ha desarrollado para la Junta en León, un espacio que "recoge todos los datos de cámaras, de información" de las distintas empresas concesionarias y que, "aplicando las tecnologías" de IA, "va a tener información para tomar decisiones en tiempo real". Esa información se articula en "espacios de datos abiertos" conectados con los propios espacios de las empresas, que solo comparten los datos que desean, mientras el "software específico" se encarga de "ir, buscar un dato" en distintas fuentes, combinarlo y activar, si se autoriza, acciones automáticas: "Con eso hay una IA por detrás que dice: '¿Te puedo ejecutar esto. ¿Me dejas hacerlo?'".
Castro no eludió tampoco los riesgos. Recordó que "todo lo que es digital es susceptible de hackear" y que el aumento de la conectividad, incluidos proyectos de vehículo conectado y ensayos de conducción autónoma, exige extremar la vigilancia. Contó que en León se hizo un experimento instalando "una serie de balizas en un carril específico" para que el vehículo fuera leyendo el trazado mediante GPS, y que hoy muchos coches pueden circular o aparcar prácticamente solos, pero advirtió de que todo ello está conectado, muchas veces mediante "una SIM que conecta directamente con el taller", lo que coloca la ciberseguridad en el centro de cualquier avance normativo hacia el transporte autónomo.
En esa misma línea, explicó que Proconsi está poniendo en marcha "lo que llamamos el cibersoft para transporte", "un aparatito" que va en el autobús y que, "mediante inteligencia artificial", monitoriza todas las entradas y salidas, detectando potenciales intrusiones a través de la Wi-Fi abierta o a los sistemas de ticketing. Cada alerta se envía a un SIEM, "un sistema que recibe las alertas" y que es vigilado por personal especializado, de forma que se puedan poner "las medidas correctoras pertinentes" antes de que se produzca "la fuga de datos" o "la paralización del transporte".
Por último, Castro enlazó estos avances tecnológicos con las nuevas obligaciones de reporte fiscal. Explicó que, "siempre y cuando el ticket sea cobrado en efectivo" o en operaciones vinculadas a bonos, "cada vez que un autobús, un taxi, una VTC, cualquiera, emita un ticket de ese viaje, eso es una factura simplificada" que "viaja directamente" a un sistema central, un "tacógrafo" fiscal, de forma que el usuario recibe un billete con un QR que puede ser "inspeccionado por la Agencia Tributaria" para comprobar si está registrado.
Desde su punto de vista, ese acoplamiento entre ticketing, fiscalidad y ciberseguridad obliga a las empresas a prepararse para un futuro en el que, como resumió, "ese es vuestro futuro. Espacios abiertos, inteligencia artificial. Y en la parte de ciberseguridad. Deberéis poner foco de forma inmediata", porque "igual una empresa se puede arruinar" si no toma en serio estos riesgos.
Alejandro Fernández (CISO de ALSA): "La ciberseguridad es un pilar de base"

Alejandro Fernández, CISO de ALSA.
Alejandro Fernández se encargó de poner rostro a un acrónimo cada vez más habitual en el sector, CISO, y de explicar por qué su perfil se ha vuelto imprescindible en una movilidad crecientemente digitalizada. "El término CISO viene del inglés de Chief Information Security Officer" y, "trayéndolo a la tierra, viene a significar el responsable de seguridad de la información", explicó. Desde ese rol, subrayó que "es muy importante hablar de la digitalización, de la innovación", pero insistiendo en que "todo ello debe hacerse siempre desde la seguridad".
Desde el primer momento quiso dejar claro que la seguridad no es un freno, sino una condición de posibilidad de la innovación. "Tanto la seguridad hacia los ciudadanos en proteger sus derechos como la seguridad para proteger también los derechos de las empresas" y, en ese contexto, "en el entorno de la digitalización y de la innovación, la ciberseguridad es un pilar base para asegurar que en el largo recorrido y en el corto recorrido no haya esos incidentes y gestionar todos los riesgos que pudiera haber", resumió, conectando el debate sobre tecnología con la protección de datos, la continuidad del negocio y la confianza de los usuarios.
Su intervención se articuló a partir de una pregunta directa de Pablo Lago: cómo garantizar la seguridad de la gente cuando los ciberdelitos se multiplican. Fernández respondió con una imagen muy gráfica: "El crimen físico y el crimen digital están de la mano. Lo que antes pasaba en el crimen físico se ha ampliado y se ha exponenciado en el mundo digital, simplemente por la facilidad. Antes alguien te robaba la cartera porque estaba al lado tuyo, ahora te roban la cartera a cientos de miles de kilómetros".
El mensaje de fondo es que la misma tecnología que permite mejorar los servicios incrementa la superficie de ataque si no se gestionan adecuadamente los riesgos. En esa línea, defendió que la única manera de conciliar ambas fuerzas es integrar la seguridad desde el inicio de los proyectos. "Establecer una seguridad por defecto o desde el diseño te hace ampliar las garantías, te hace pensar siempre en los riesgos, en este caso, de ciberseguridad y, a partir de ahí, adoptar medidas desde el inicio, haciendo que todo el proceso sea más eficaz, más sencillo y más procedimentado para poder darle dichas garantías al ciudadano", apuntó, insistiendo en que solo así se puede "conseguir la confianza que merece para mejorar en la innovación y adelantar, por tanto, en la facilidad y rapidez en las que se les van dando estas nuevas herramientas al ciudadano".
Fernández recordó además que la ciberseguridad no se limita a proteger a los viajeros, sino que también blinda a las propias empresas frente a un crimen organizado que opera ya como una auténtica industria global. "No solo proteger, como he dicho anteriormente, al ciudadano y a todos sus derechos, sino a los empresarios, a las empresas, para asegurar que el cibercrimen que pueda afectar al ciudadano vendiendo sus datos y a los derechos de los datos, también puede afectar a la empresa en distintas sanciones que se pudieran crear o directamente daños económicos hacia la propia empresa", advirtió, antes de resumir la misión del sector: "La ciberseguridad, como tal, a los que nos dedicamos a ello queremos proteger, básicamente, a todo el mundo frente a ese ente malicioso que existe, que es una empresa de miles de millones de dólares".
Para el CISO de ALSA, Castilla y León parte con una ventaja competitiva en este terreno gracias a la presencia en la Comunidad de empresas especializadas y de instituciones de referencia estatal. Recordó que "Castilla y León, por ejemplo, tiene mucha mano porque tiene empresas muy importantes como Proconsi, instituciones como el INCIBE, que ayudan no solamente a la Comunidad sino directamente a toda España para llevar estas labores apoyando a las distintas empresas", lo que permite articular ecosistemas donde operadores, tecnológicas y administración afrontan conjuntamente los retos de seguridad.
En su tramo final, Fernández quiso aterrizar ese discurso en el compromiso concreto de una gran operadora como ALSA con la Junta y con los usuarios rurales. Agradeció "las labores que desde la Junta de Castilla y León se están realizando con respecto a la innovación y facilitar al ciudadano, al ciudadano rural en el sector transporte" y dejó claro que la compañía tiene "nuestro compromiso para proporcionar dichos servicios de una manera segura", alineando la transformación digital del sistema Buscyl con la necesidad de reducir la brecha digital y garantizar que nadie quede atrás en cuestiones de seguridad y accesibilidad tecnológica.
Vicente Alciturri (CONETIC / SEMICROL): "Hablamos de interoperabilidad y curiosamente nos movemos en sentido contrario"

Vicente Alciturri, vicepresidente de CONETIC y presidente de SEMICROL.
El vicepresidente de CONETIC y presidente de SEMICROL, Vicente Alciturri, asumió el papel de voz crítica en el terreno normativo y fiscal. "A mí me toca hablar de un tema que está candente porque lo veo hasta en la tele, el tema famoso del verifactu", arrancó, para señalar que ese sistema de reporte fiscal es, a su juicio, "un ejemplo de la poca colaboración entre el sector público y privado". Recordó que hace tres años, precisamente con este medio, organizaron una reunión con la Agencia Tributaria para dialogar sobre el diseño del sistema, y lamentó que "el producto final creemos que está muy lejos de lo que una transformación digital adecuada puede ser el motor que permita cambiar cómo funciona nuestra sociedad".
Alciturri no negó la necesidad de combatir el fraude, llegando a admitir que "el nivel de forraje que existe es alto, o sea, hay compañías que están viviendo de los porcentajes de IVA que no se declara, se cobra pero no se declara", pero insistió en que "hay muchas formas de abordar los problemas y no es precisamente la mejor solución la que estamos viendo, aunque aparezca en la televisión". Su crítica no se dirigía al objetivo, sino a la forma en que se está materializando una transformación digital que, en su opinión, puede añadir cargas innecesarias a pymes y empresas de transporte si no se diseña escuchando al sector.
Uno de los conceptos que más repitió fue el de interoperabilidad. Para explicarlo recurrió a un ejemplo conocido: "Ahora nadie manda a una entidad bancaria las órdenes de transferencias en papel en una hoja Excel. Lo manda en SEPA, formato SEPA, un formato estandarizado. La interoperabilidad viene de esto». Frente a esa lógica de estándares compartidos, denunció que en la factura electrónica y el reporte fiscal se está avanzando hacia una fragmentación que obliga a las empresas a convivir con múltiples plataformas y formatos.
"Hablamos mucho de interoperabilidad, normalización, espacio de datos y curiosamente nos movemos en sentido contrario", advirtió, aludiendo a la proliferación de sistemas distintos: plataformas autonómicas como Duero o FACe, soluciones específicas como EFAC en Cataluña o herramientas propias en Galicia o el País Vasco. El resultado, alertó, es que una misma empresa puede verse obligada a emitir facturas de forma diferente según el tipo de cliente o la administración de destino, algo que consideró "una auténtica barbaridad" si no se corrige antes de 2030.
Más allá de los formatos, Alciturri puso el foco en las tensiones que genera la obligación de facturar en tiempo casi real frente a la lógica operativa del transporte. Recordó que la Agencia Tributaria "sigue manteniendo el concepto de mensualidad" y que, sin embargo, no permite "antedatar una factura" a la fecha del servicio cuando la empresa no dispone aún de toda la información, obligando a emitir con fecha del día 3 o 4 operaciones realizadas el día 31. De ahí que ironizara con la solución de "facturar del 25 al 25", recordando que cuando se trabajaba en papel se emitían facturas "el día 4, 5 y 6 con fecha del 31 del mes anterior" y que "por eso en el Suministro Inmediato de Información (SII) se permiten cuatro días" para comunicar las facturas, mientras que "en Verifactu no, es inmediato".
El empresario cántabro insistió en que la clave está en aprovechar mejor la información que ya se genera en el sistema de transporte, especialmente ahora que la Junta dispone de un "magnífico centro de recogida de información" gracias al sistema ITS. "Si tenemos todos los datos del transporte, casi me pueden hacer una autoliquidación y luego complementarme con las ayudas necesarias al coste real y efectivo", planteó, para acto seguido pedir: "No me pidan datos de administración cuando ya los tienen. No me vuelvan a pedir la misma información. Háganme una autoliquidación y proporcione una nominativa para compensar el coste de explotación de manera que las empresas efectivamente sean sostenibles".
Como empresario familiar, dijo, le preocupa especialmente la "visión a medio y largo plazo" de "ese conjunto de las 130-140 empresas" del sector, de ahí que reclamara que las nuevas obligaciones fiscales se diseñen de forma que no comprometan su supervivencia. En su intervención final, además, se ofreció, "desde CONETIC", a colaborar con la administración y con foros como el organizado por El Mundo para mejorar estos marcos y recordó que la tecnología, mal usada, puede ser un arma de doble filo: "Usemos la tecnología adecuadamente. Es como el cuchillo, o corta jamón o te corta la cabeza".